viernes, 29 de mayo de 2015

Dejar huella en la historia

En el libro del Eclesiástico de hoy leemos:
"Hagamos el elogio de los hombres de bien, de la serie de nuestros antepasados.
Hay quienes no dejaron recuerdo, y acabaron al acabar su vida: fueron como si no hubieran sido, y lo mismo sus hijos tras ellos.
No así los hombres de bien, su esperanza no se acabó; sus bienes perduran en su descendencia, su heredad pasa de hijos a nietos".
¿Quiénes han dejado huella en la historia? ¿Qué huella han dejado en nuestras vidas? ¿Qué huella dejaremos nosotros en la historia y en la vida de los demás?
Los más cercanos que han dejado huella imborrable han sido, generalmente nuestros padres (y algunos las siguen dejando) por su entrega, por su amor, por su sabiduría. El amor en la entrega de  nuestros padres por nosotros es lo que más huella deja, porque todo lo que se da con amor perdura, porque el amor verdadero no se pierde sino que es eterno en nuestras vidas.
También hay otros que nos han enseñado mucho, no sólo intelectualmente, sino vitalmente a cómo vivir, a cómo encontrar el sentido de nuestras vidas, a querer imitar sus pasos y emular sus vidas. La sabiduría de tantos grandes escondidos que nos han dado parte de su sabiduría y su vida, ha sido para cada uno un baluarte a conservar, un camino a recorrer.
Y esto me llevaba a una reflexión de San Gregorio Magno:
"La sabiduría de los hombres honrados, por el contrario, consiste en evitar la ostentación y el fingimiento, en manifestar con palabras su interior, en amar lo verdadero tal cual es, en evitar lo falso, en hacer el bien gratuitamente, en tolerar el mal de buena gana, antes que hacerlo; en no quererse vengas de las injurias, en tener como ganancia los ultrajes sufridos por causa de la justicia. Pero esta honradez es el hazmerreír, porque los sabios de este mundo consideran una tontería la virtud de la integridad. Ellos tienen por una necedad el obrar con rectitud, y la sabiduría según la carne juzga una insensatez toda obra conforme a la verdad"
Muchos hemos sido bendecido por la persona de muchos sabios que han llegado a nuestras vidas, por muchos santos que nos han regalado un ejemplo a seguir y una vida virtuosa a vivir. Que aprendamos a diferenciar la sabiduría del mundo de la sabiduría de Dios, para que no busquemos ser aplaudidos por los hombres, sino dejar una huella en la historia por que hemos aprendido a vivir sabiamente y en santidad verdadera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.