Leyendo un Sermón de San Carlos Borromeo que decía en el último sínodo que convocó, aunque lo decía para los sacerdotes, me parece un hermoso comienzo para la reflexión de hoy, que nos servirá a todos:
"Todos somos débiles, lo admito, pero el Señor ha puesto en nuestras manos los medios con que poder ayudar fácilmente, si queremos, esta debilidad".
Muchas veces decimos, escuchamos y nos decimos: no puedo cambiar, es muy difícil lo que Dios me pide, etc. Pero, Dios ya sabe que no puedes solo, que tus fuerzas no te alcanzar para llegar al Ideal de Santidad, para vivir por tus propios medios Su Voluntad, y Él mismo te lo advirtió: "lo que es imposible para el hombre no lo es para Dios..."
Pero claro que las excusas nos sirven para atajarnos antes de que venga el pedido. Y, por eso, el Santo nos aclara que tenemos todos los medios para lograr superar nuestra debilidad "si queremos".
¿Quieres superar tu debilidad? Pero ¿en serio que quieres?
¿Quieres vivir la santidad como Dios, tu Padre, te invita? Pero ¿en serio que quieres?
Bueno, pues, adelante, ponte en Sus Manos, escucha sus Palabras, aliméntate con la Gracia que nos da por medio de los Sacramentos, y se Fiel.
Por eso el Santo le seguía diciendo a los sacerdotes, y nos viene bien a todos:
"¿Quieres que te enseñe cómo irás progresando en la virtud y, si ya estuviste atento en el coro, cómo la próxima vez lo estarás más aún y tu culto será más agradable a Dios? Oye lo que voy a decirte. Si ya arde en ti el fuego del amor divino, por pequeño que éste sea, no lo saques fuera en seguida, no lo expongas al viento, mantén el fogón protegido para que no se enfríe y pierda el calor; esto es, aparta cuanto puedas las distracciones, conserva el recogimiento, evita las conversaciones inútiles"... "Y así todo lo que hagáis, que sea con amor; así venceremos fácilmente dificultades que inevitablemente experimentamos cada día (ya que esto forma parte de nuestra condición); así tendremos fuerzas para dar a luz a Cristo en nosotros y en los demás".
Dios no te pide que recorras solo el Camino, sino que aceptes recorrerlo de Su Mano, pues Él es quien tiene la Gracia necesaria y suficiente para que tu debilidad se transforme en fortaleza, para que tu pecado quede blanco como la nieve, para que el hombre sea hijo de Dios, para que el pecador sea santo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.