"¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid:
"Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer"».
Si leemos este párrafo fuera del contexto de la predicación de Jesús, podríamos llegar a pensar que no tenemos que ser agradecidos con quienes trabajan a nuestro cargo o por nuestro cargo, pues todos tenemos que ser agradecidos con todos y con todo, pues ser agradecidos es de buena persona, aunque esté pagando por el trabajo que están realizando.
Pero la idea de Jesús viene por otro lado, o por lo menos es lo que pienso yo, porque muchas veces cuando hacemos las cosas puede ser que nos sintamos como los mejores del mundo, otras veces creemos que no hay nadie como nosotros para hacer lo que yo hago, y son esos momentos en donde la vanidad y la soberbia se nos suben a la cabeza y perdemos de vista Quién es el que nos envía a hacer algo, o el por qué lo hacemos.
Cuando hacemos las cosas porque son Voluntad de Dios es Él quien nos da la Gracia para hacer las cosas, y por eso somos servidores de Su Voluntad, y servidores de los hermanos. Si no tuviéramos su Gracia y sus Dones no podríamos hacer nada, por que todo nos lo ha dado Él para nuestro bien y el de nuestros hermanos.
Además, cuando nos damos cuenta que todo es de Dios y todo nos lo da Dios, entonces puede ofrecerle a Él todo lo que hago sabiendo que sólo Él puede darle continuidad a Su Obra, y que si algo permanece de mí en esa obra es por su Gracia y no por mis méritos.
No quiere el Señor que nos creamos los hacedores del mundo y que por ello dejemos de considerar a los demás como hermanos nuestros, o como iguales en todo a mí, porque eso trae malas relaciones en nuestra vida comunitaria, trae desaveniencias, discusiones y, por otro lado, no aprendemos a compartir los dones que el Señor nos ha dado con su Amor, y al no compartir no hacemos a los otros capaces de aprender a valorar lo que Dios nos ha dado.
Es cierto que cada uno tenemos dones y talentos diferentes, pero son para ponerlos en las Manos del Señor para que Él nos ayude a ofrecerlos para el bien de los demás, y, por eso mismo, somos también instrumentos para transmitir todo aquello que he aprendido del Señor.
Sí, somos siervos inútiles, pero con la Gracia del Señor y haciendo Su Voluntad todo lo que hagamos será útil para los demás y dará su fruto a su debido tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.