jueves, 8 de noviembre de 2018

Ganancia o pérdida la Vida en Cristo?

"Sin embargo, todo eso que para mí era ganancia, lo consideré pérdida a causa de Cristo. Más aún: todo lo considero pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor".
Saulo de Tarso era un judío de mucho prestigio, con muchas cosas de que vanagloriarse y de las que, en su momento, se sentía muy orgulloso, incluso, de perseguir a los de la secta de Jesús. Pero cuando Jesús le habló camino a Damasco, ahí cambió su vida de tal modo que ya nada le importa, salvo la obediencia a Dios y a su Hijo Jesucristo por quien dejó todo y comenzó a vivir una Vida Nueva. Por eso dice "todo eso que para mí era ganancia, lo consideré pérdida a causa de Cristo".
Cuando se conoce realmente a Cristo, cuando realmente se siente el llamado de Jesús a seguirlo y a vivir una entrega total en el camino de la santidad, en el Camino de la Vida, nada es más importante que vivir en Él. El conocimiento que Jesús le otorgó a Pablo de sí mismo y la plenitud que comenzó a vivir gracias a la Gracia de Dios, marcó tan profundamente su vida que ya nada le importaba.
San pablo fue una de esas ovejas perdidas que Jesús salió a buscar y cuando la encontró no fue Cristo quien no dejó ir a la oveja, sino que la oveja no quiso irse más del lado de Jesús, pues la Vida que Él le dio no la encontraría en ningún otro lugar.
Y a nosotros ¿de qué nos sirve esto que nos dice San Pablo? Muchas veces tenemos miedo de dejar nuestra vida, nuestros proyectos, nuestros deseos, nuestros planes de futuro. Otras veces no podemos dejar de hacer esto o lo otro por ir a la oración o la Eucaristía. Siempre tenemos excusas para poder encontrarnos con Dios en la oración, en La Palabra. Siempre tenemos excusas para no decirle que Sí al Señor cuando nos pide algo que no nos convece, y son esas excusas las que nos hablan de que nunca hemos conocido verdaderamente a Cristo, porque si lo hubiésemos conocido realmente no dejaríamos que las cosas del mundo nos aparten de su lado, que las cosas terrenales nos impidan el encuentro con su Palabra, con el Pan de la Vida.
San Pablo nos hace ver que al no haber dejado libre nuestro corazón para que el Señor pueda entrar en Él, aún lo tenemos lleno de nuestro YO y no somos capaces de vivir en Su Voluntad, sino que aún consideramos pédida seguirlo y hacer la Voluntad del Padre, poque consideramos más importante la vida en el mundo que la Vida en Cristo.
Por eso ¿qué es más importante en mi vida? ¿Qué cosas considero ganancia y qué cosas pérdida para mi vida? Porque, como dice el mismo Jesús: "donde esté tu tesoro estará tu corazón".

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