sábado, 24 de noviembre de 2018

Alcanzar la eternidad

La pregunta de los saduceos, aunque era una pregunta-trampa para Jesús, es la pregunta que muchos, hoy en día se hacen: ¿cómo será nuestro cuerpo después de la muerte? ¿cómo será en la resurrección?
"Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección".
Siempre el futuro nos ha inquietado, y siempre ha sido un gran enigma esto de la resurrección de los muertos, el cómo viviremos, el cómo será allá, y todo eso. Pero es cierto que con nuestras palabras no se puede explicar lo que es la vida sobrenatural, lo que es la vida en Dios, por eso aunque Jesús lo quiera explicar no puede llegar a contar tal cual será, pues no existen palabras humanas para revelar ese hermoso encuentro con el Señor, y por eso dice: serán como ángeles.
Pero de todo esto qué es lo importante: es la esperanza de la resurrección, es la esperanza que nos da el Señor de la Vida Eterna, es la esperanza de saber que no sólo nacemos para morir, sino que nacemos para la eternidad, una eternidad que tiene una puerta a la que un día llegaremos y se nos abrirá para poder gozar de la Vida en el Amor Verdadero y Eterno.
Por que nuestro Dios es un Dios de Vida, un Dios de Vivos, que quiere que sus hijos vivan pendientes de vivir y no de morir, por eso nos habla de la resurrección a la Vida, para que sepamos que lo que vivamos aquí lo vivermos allá, que lo que trabajemos aquí para nuestra santidad, es el trabajo que nos ganará la eternidad, pues en el Reino de los Cielos viviremos de acuerdo a cómo vivamos aquí en la tierra, por eso rezamos, cada día, venga a nosotros tu Reino para que nos vayamos habituando a lo que viviremos un día junto al Padre.
Y ¿qué es el Reino que construimos? El Reino de los Cielos aquí en la tierra es el Reino donde se vive la voluntad de Dios en el Amor, donde mirando al Amor de los Amores comprendemos que Su Voluntad es la que nos da vida y nos permite y nos fortalece para entregarnos, cada día, al Servicio del Amor, haciendo de la tierra un reino de personas que se aman. Porque el Cielo que anhelamos es el vivir en la presencia del Amor por toda la eternidad, es el vivir en Dios, es el estar en la Luz sin penas, ni dolores, ni luto, sólo en la Luz que procede de Dios que es Amor.
Por eso no importa qué cuerpo tendremos o cómo nos veremos, lo que importa es que "lo veremos tal cual es" y alcanzaremos la plenitud de nuestro ser, la plenitud de la vida pues alcanzamos la eternidad.

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