"Moisés habló al pueblo diciendo:
«Teme al Señor, tu Dios, tú, tus hijos y nietos, y observando todos sus mandatos y preceptos, que yo te mando, todos los días de tu vida, a fin de que se prolonguen tus días. Escúchalo, pues, Israel, y esmérate en practicarlos, a fin de que te vaya bien y te multipliques, como te prometió el Señor, Dios de tus padres, en la tierra que mana leche y miel".
Nos encontramos, a veces, con cristianos que no le ven sentido a los mandamientos de Dios, que no les gusta que Dios les prohíba cosas, y menos que les corte la libertad de hacer lo que cada uno quiera. Pero es que no han entendido nada el por qué de los Mandamientos, no han entendido nada del Amor de Dios por su Pueblo, por su gente. Si el primero que quiere que seamos libres es Dios Padre, si Él mismo nos ha dado el don de la libertad, ¿cómo no va a querer que la usemos? Claro que quiere.
Pero la libertad es como un coche. Si un padre le regala un coche a su hijo ¿no querrá acaso que lo use de la mejor manera y que el coche no le sirva para perder la vida? ¿No esperará el padre que el hijo tenga madurez y sea responsable con un regalo tan grande?
Moisés le dice al pueblo al pedirles que cumplan los mandamientos: "esmérate en practicarlos, a fin de que te vaya bien y te multipliques". Ese es el fin de reconocer nuestras limitaciones: que nos vaya bien, que alcancemos las metas de la vida, que lleguemos al final de nuestros días habiendo vivido una vida plena y con sentido.
Si aceptamos el Camino que Cristo nos propone los 10 Mandamientos van incluídos, además de los consejos que Él nos ha dado en el Evangelio, pero no para que "cumplamos" sino para que vivamos, porque los mandamientos como los Consejos Evangélicos son el marco que nos ayuda a ser Fieles a Dios en el Amor. Por eso, Jesús, en toda su sabiduría no nos dejó más que un Mandamiento que lleva a plentiud los 10 y todos los consejos evangélicos: "un mandamiento nuevo os doy: amaos unos a otros como Yo os he amado".
¿Por qué sólo uno? Porque así no tengo excusa de decir que no me acuerdo de los mandamientos, que no sé cuántos son, que "yo no mato ni robo", pero... ¿amas?
El amor que queremos vivir, el amor que queremos que nos demuestren, el amor que espero tener en mi vida, ese amor lo tengo que vivir en plenitud no sólo con los que me caen bien, sino con todos. Es por eso que el Mandamiento del Amor supera a todos los demás porque no me pregunto si a este o a aquél tengo que servirle o ayudarle o perdonarle o pedirle perdón, sino que simplemenete lo hago porque el Amor me lleva a hacerlo sin preguntarme quién es el otro. Porque Dios conociéndonos en lo profundo de nuestro corazón, aún así, nos ama tal cual somos y nos perdona no una sola vez, sino 70 veces 7 y más aún, porque su Amor es Infinito.
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