"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa".
Al leer este evangelio me acordaba algo de mi infancia: cuando mi madre me mandaba a la tienda a comprar algo, yo iba y decía: "me manda mi mamá a comprar tal cosa", y la señora que despachaba en la tienda me lo daba sin ningún problema pues conocía a mi madre. Esto me trae a cuenta que cuando Jesús nos dice "pedid en mi nombre y recibiréis", nos que podamos pedir cualquier cosa, lo que se nos antoje, sino lo que Él nos ha sugerido que necesitamos, pues además el Padre sabe lo que el Hijo nos ha dicho que necesitamos. ¿Es mucho lío lo que digo?
Pues siempre tenemos aquella otra frase del "pedid y recibiréis", pero sabemos que, muchas veces, hemos pedido y no se nos ha dado nada. Pero ¿seguro que no se nos ha dado nada? O ¿se nos ha dado algo que no habíamos pedido y que por eso no nos dimos cuenta? O, más aún ¿de nos dio algo que realmente no lo queremos?
Y mirad, Jesús completa la frase y dice: "para que vuestra alegría sea completa". Y también me llevaba a otros recuerdos: cuando recibíamos regalos de pequeños en nuestros cumpleaños nos alegrábamos más si el regalo era un paquete "duro" que si era un paquete blando ¿por qué? Porque si era blando seguramente era ropa y lo que queríamos de regalos eran juguetes. Nosotros en nuestra edad queríamos jugar y a nuestros padres les venía bien que nos regalaran ropas. Pero a nuestra edad era imposible darnos cuenta que la ropa era, también, algo bueno para nosotros. Y en ese momento nuestra alegría no era plena porque no sabíamos valorar lo que recibíamos.
Si unimos las dos frases ¿qué saldrá? Algo que San Pablo nos dice en una de sus cartas: "pedimos y no recibimos porque no sabemos pedir". Y Jesús nos da el sentido de lo que tenemos que pedir: lo que Él mismo le pediría al Padre. ¿Qué le ha pedido Jesús al Padre? Encontrar siempre el Camino para hacer Su Voluntad, aunque hacer Su Voluntad nos cueste lágrimas de sangre. Así cuando el Padre nos conceda la Gracia para hacer Su Voluntad, Él nos dará todo lo necesario para ser Fieles a la Vida que nos da concedido en Cristo Jesús, y ahí será cuando podamos alcanzar la alegría completa.
"Os he hablado de esto para que mi alegría llegue a vosotros, y vuestra alegría sea completa", también les dijo Jesús a los apóstoles, y así nos lo recuerda nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.