lunes, 7 de septiembre de 2015

Madurar en Cristo

Dice San Pablo en la carta a los Colosenses:
"Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo: ésta es mi tarea, en la que lucho denodadamente con la fuerza poderosa que él me da".
Creo que nos cuesta entender, aún, que lo que tenemos que hacer es llegar a la "madures en Cristo", es decir a que cada día haya más coherencia en nuestra vida, que nuestra vida se identifique, cada día más, con Cristo por que Él es nuestra Esperanza, Él es nuestra Vida. Claro que lo es para los que creemos en Él y nos llamamos y decimos que somos cristianos.
Pero creo que no llegamos a comprender que ése es nuestro Camino, por que, hoy por hoy, vivimos tan inmersos en la vanidad del mundo, en la superficialidad del mundo que no somos capaces de poder sacrificarnos por defender lo que creemos, por el famoso tema de no discriminar o de no quedar mal con nadie, aceptamos todo: el pecado, la injusticia, la mentira, y así nos hacemos cómplices de la corrupción del mundo.
Si "luchar denodadamente" por el Reino de Dios en la tierra implica tener que distanciarme de alguien o tener que decirle a alguien que ha actuado mal entonces acepto el pecado, la injusticia y la mentira. Pero si alguien hace o dice algo sobre mí ahí sí que no tengo problemas en decir tal o cual cosa sobre esa persona, en ser yo quien tome las riendas de la lucha y vaya contra ella porque ha herido mi orgullo o mi vanidad, o a alguien a quien yo quiero.
Realmente, muchas veces, no entiendo cómo actuamos los cristianos o qué es lo que nos motiva a actuar pues parecemos que el Evangelio y Cristo sea lo que queremos vivir y lo que queremos que los demás alcancen a vivir, pero lo que predicamos no es el Evangelio de Cristo, sino el Evangelio del mundo, o como diría un cantor español "vivo según mi evangelio, el evangelio de los idiotas".
¿Por qué tener que enfrentarnos con lo que predicamos o con lo que vivimos? ¿Por qué la predicación nos lleva a tener que descubrir que estamos actuando mal? Para poder madurar en Cristo, para poder madurar bien y de acuerdo a lo que creemos, por eso San Pablo finaliza el párrafo de hoy diciendo:
"Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender, y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer".
Busquemos la madurez en Cristo, en Su Evangelio, en Su Palabra, no busquemos quedar bien con el mundo. A los que nos llamamos cristianos y creemos en Cristo, sabemos (eso espero) que nada ni nadie más que Dios y su Hijo Jesucristo, nos darán la vida eterna que anhelamos, el Único que nos abrirá las Puertas del Reino es nuestro Señor Jesucristo en quien hemos puesto nuestra esperanza. Pues si a Él no le somos Fieles...

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