En nuestras vidas ha sido derramada la Luz del Espíritu para que, por medio de nosotros, ilumine las tinieblas del mundo, por eso Jesús nos invita a reconocer que no podemos estara ocultos, que no debemos cubrir su Luz en nosotros, sino que debemos hacer que esa Luz que Él nos ha concedido salga e ilumine.
Está claro que no todos somos iguales, cada uno es diferente a los demás y por eso en el evangelio del domingo nos invitó a no mirar a los demás para compararnos con ellos, sino que debemos reconocer en nosotros mismos la Luz que Él nos ha dado y que debe brillar de acuerdo a la Voluntad del Padre. Pues no somos nosotros quienes lo elegimos a Él sino que ha sido Él quien nos ha llamado a nosotros y nos ha otorgado sus dones.
Vivimos en un mundo que cada día quiere que estemos más ocultos, que la Voz de Dios no siga resonando en las calles ni en la oscuridad, sino que tapemos nuestros labios y no digamos lo que hemos aprendido del Señor, pero, como Jesús dijo en aquél tiempo: "haced callar a éstos y las piedras gritarán".
Tenemos una misión: iluminar las tinieblas para que la Luz del Espíritu haga brillar la Verdad, no nuestra verdad sino la Verdad de Dios, la Verdad que Él ha dejado en nuestros corazones para que salga a la luz el error del pecado, el error del hombre: "Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público".
"Mirad, pues, cómo oís. pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener".
¿Qué es lo que se nos dará y qué es lo que se nos quitará? Si estamos dispuestos a creer y a ser Fieles a la misión que se nos ha confiado, se nos dará la Gracia necesaria para poder llevarla a cabo. Pero si no estamos dispuestos a ir en contra del pensar del mundo, si no estamos dispuestos a ser Fieles a la misión que se nos ha dado, a la vocación que hemos recibido, pues entonces se nos quitará la Gracia pues no somos capaces de usarla como es debido, no estamos dispuestos a dar testimonio de vida, testimonio de la Verdad, testimonio de la Luz.
Sí, es una Gracia haber sido llamados por el Señor para ser sus testigos en el mundo, pero también es una responsabilidad que tenemos de llevar con nuestras vidas Su Luz al mundo, y no dejar que el mundo cubra su Luz en nosotros con sus propias mentiras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.