viernes, 29 de julio de 2016

80 aniversario del martirio de Don Bartolomé

80 aniversario del martirio del Beato Bartolomé Rodríguez Soria (nacido en Riópar - martirizado en Munera)
Cuando uno lee la vida de los santos y los mártires lo hace, generalmente, pensando en gente que ha vivido hace mucho tiempo y en lugares muy lejanos a los nuestros, tanto que nos parece imposible lo que han vivido. Pero en este caso de Don Bartolomé, ha sido un hijo de este pueblo, que recorrió las calles de Riópar, que su familia vivió aquí, que aún hay familiares suyos entre nosotros. Que si vamos a Munera aún hay gente que lo recuerda como sacerdote, hay gente que fue bautizada por él, que escuchó su palabra, que convivió con él y su familia. Y te da para pensar...
Cuando lees los testimonios sobre la vida de Don Bartolomé te impacta la simpleza de su vida, y la profundidad de su fe: su amor a la Eucaristía era tan profundo que no podía estar un día sin adorarla, y hasta le dolía que la gente no quisiera recibirlo a Jesús.
Su conciencia de pastor y su obediencia a Dios era tan clara y fuete que decidió no abandonar a su rebaño sino quedarse junto a ellos, hasta dar la vida por ellos. Él también combatió el buen combate de la fe, alcanzó la meta y recibió la corona de la vida en el martirio.
Pero estas atrocidades no sólo pasaron hace miles de años, ni tampoco sólo hace 80 años, sino que siguen pasando hoy: todos los días vemos o leemos cómo hay gente que sigue persiguiendo a los cristianos y no son sólo los islamistas, sino gente de nuestro entorno. Quizás los más extremistas cortan cabezas, te dan un tiro o vaya a saber qué plan tienen para seguir matando a los que creen en Dios.
Y también están los otros perseguidores que quieren hacer desaparecer a la Iglesia de la faz de la tierra, o, por lo menos, de algún país conocido. Y buscan el modo de este lado, de este otro. Te insultan por la calle, te calumnian en tu barrio. Y ¿por qué será? ¿Por qué tanto odio contra los que profesamos una misma fe? ¿Por qué no podemos tener nosotros, los cristianos, los mismos derechos que tantos otros que nos quieren callar, amedrentar, y hasta quitar la vida?
Por eso, el Señor, nos da estos ejemplos, como el de Don Bartolomé y tantos otros: no hay respuestas ni explicaciones para lo que está ocurriendo, pero sí hay una respuesta de nuestra parte a todos los que nos odian: la única respuesta válida es la de Jesús: seguir siendo Fiel y Obediente al Padre hasta entregar la propia vida, y ofrecer el perdón.
Don Bartolomé en su último suspiro tomó la mano de uno de sus asesinos, la besó y le dijo "yo te perdono", y entregó su alma al Señor.
No son tiempos fáciles para vivir la Fe de manera radical, pero Jesús nunca nos prometió que iba a ser fácil, sino que "la puerta que conduce a la Vida es estrecha", pero, aunque para el hombre sea imposible alcanzar esta fortaleza de fe, no lo es para Dios. Por eso San Pablo nos lo recuerda: "todo lo puedo en Aquél que me conforta", y para eso he de vivir en Dios, con Dios y para Dios.
Don Bartolomé no dejó ni un día de estar en Él, con Él y para Él, y así fue testigo y lo sigue siendo de una vida entrega en Obediencia a la Voluntad, vivida en la Fe, la Esperanza y el Amor.
Beato Bartolomé Rodríguez Soria, ruega por nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.