Hay tantas cosas que sugieren las lecturas de hoy que es imposible poder hablar sólo de una. Pero no os asustéis, sólo voy a hablar poco, porque creo que, para mí, sólo hay una que sobre pasa a todas las demás.
Supongo que ya lo habrán imaginado.
La necesidad de ser perdonado y de pedir perdón. Cuando la necesidad del perdón se siente y se necesita para encontrar la paz, no se buscan ni las palabras, ni los gestos, sólo se hace y no importa el tiempo, el momento o la situación.
Creo que esa es la situación que nos presenta el Evangelio: la mujer no tiene en cuenta nada, sólo que quiere expresar lo que siente en su corazón y lo hace sin importarle nada ni nadie, pues sabe qué es lo que está buscando: la Paz que le da el perdón de los pecados.
Muchas veces nuestra soberbia y vanidad no nos permiten experimentar la verdadera paz porque no somos capaces de demostrar cuántos amamos o queremos a alguien, cuánto necesitamos reconciliarnos con Dios, con el hermano, conmigo mismo. Porque ser perdonado no es sólo ponerse de rodillas en el confesionario y "recitar" algo de lo que puedo arrepentirme, sino que el verdadero perdón lo recibo cuando "perdono las ofensas de mis hermanos" (perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden)
Pero también existe el miedo o la vergüenza de expresar mis sentimientos o de reconocer ante otros mis errores. No nos gusta que los demás sepan que me he equivocado, y por eso, dejo pasar las mil oportunidades de pedir disculpas y, hasta incluso, somos capaces de decir aquella tan fea frase: "solo Dios me perdona", o "sólo a Dios tengo que pedirle perdón". Que, por una parte es cierto, pero me estoy escudando en algo que se que no me da paz.
La humildad es la virtud que nos ayuda a reconocer nuestros errores, defectos y pecados para que podamos convertirlos, y el segundo paso para convertirlos (el primero es reconocerlos) es expresar ante quien sea que me he equivocado, pedir perdón a quien he dañado, y pedirle a Dios la Gracia de la Reconciliación para fortalecer mi alma.
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