viernes, 20 de marzo de 2026

Conocer es un acto de fe

«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él, y él me ha enviado».
El diccionario dice que conocer significa "averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas", pero para saber qué es una cosa nos lo tienen que haber dicho, enseñado o mostrado, y de así también se puede decir que hemos confiado en la palabra de aquellos que nos han regalado su conocimiento de las cosas y nos han enseñado a conocerlas. Por lo tanto se puede decir que hemos realizado un acto de fe en las personas que nos han ayudado a conocer todo, a aprender desde decir papá y mamá hasta las enseñanzas escolares y/o universitarias, y luego, particular o personalmente hemos seguido aprendiendo por la vida y propio interés.
Así mismo cuando Jesús nos dice que él conoce al Padre porque procede él, es el mismo acto de fe que hemos realizado para cualquier cosa, podemos creerle o no pues nadie, ni Él mismo, nos obliga a creer. Pero, si confiamos en la Persona porque la hemos conocido, entonces le creeremos porque sabemos que es una persona que se ha ganado nuestra confianza, y sabemos que no nos va a mentir sobre tal o cual cosa.
Por lo tanto necesitamos mantener una sana y seria comunicación para conocer a las personas, a algunas no nos hizo falta aprender a conocerlas pues eran parte de nuestra vida, hablamos de nuestros padres, de nuestros educadores más tarde, pero a muchas hemos necesitado conocerlas para saber si nos decían o no la verdad, y si eran dignas de nuestra confianza o no. Lo mismo nos sucede con Jesús, podemos encontrarnos con Él en un día de entusiasmo y emoción, pero después tenemos que llegar a un diálogo que nos permita conocerlo para que, desde ese encuentro, podamos apoyarnos en sus Palabras para poder conocer mejor su Vida, y, sobre todo conocer al Padre que la misión que Él ha venido a hacer.
Así, conociéndolo cada día más podremos confiar y confiando dar ese salto en la Fe para poder aceptar, cada día, lo que el Padre nos pida vivir, porque hemos descubierto y creemos que lo que el Hijo vivió en obediencia al Padre también nosotros lo podremos vivir, pues confiamos en Su Palabra que nos dará la Vida que esperamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.