"Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen".
Pero él le dijo: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán."
Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto."»
A veces pedimos demasiados signos y milagros para poder entender o aceptar la Voluntad de Dios, queremos que Dios sea explícito en sus palabras o que haga un signo extraordinario para que sepa que lo que estoy oyendo viene de Él. Cuando pedimos esos signos es porque no queremos hacer lo que Dios nos pide o nos permite, sino que estamos buscando a alguien que nos diga lo que realmente queremos hacer que es nuestra propia voluntad y no la de Dios.
Cuando aprendemos a escuchar la Voz de Dios en Su Palabra, en los signos de los tiempos y en los acontecimientos de la vida cotidiana, no nos hacen falta los signos extraordinarios ni que Dios nos envíe un whatsapp para saber cuál es su Voluntad.
Pero, como dice el refrán: no hay peor sordo que el que no quiere oír. Y así nos pasa a los que decimos que somos cristianos pero que no vivimos como discípulos de Cristo porque nos dejamos llevar por la voz del mundo y no por la Voz de Dios.
Porque:
"Esto dice el Señor:
«Maldito quien confía en el hombre, y busca el apoyo de las criaturas, apartando su corazón del Señor.
Será como cardo en la estepa, que nunca recibe la lluvia; habitará en un árido desierto, tierra salobre e inhóspita".
Cuando sólo escuchamos lo que queremos oír y no abrimos nuestro corazón a la Voz del Señor, entonces no recibimos la Gracia necesaria y suficiente para alcanzar lo anhelamos desde el corazón, sino que nos contentamos con lo superficial, lo banal, lo que, en realidad, nos está pidiendo el mundo que vivamos porque no aceptamos, en definitiva, las exigencias del Evangelio y así, tampoco alcanzamos los beneficios de Su Amor.
En cambio, nos dice el Señor:
"Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus raíces; no teme la llegada del estío, su follaje siempre está verde; en año de sequía no se inquieta, ni dejará por eso de dar fruto".
jueves, 5 de marzo de 2026
A quién escuchamos?
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