"Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: «Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los , también el Hijo del hombre lo será para esta generación".
¿Cuando Jesús se enfada deja de ser misericordioso? ¿Cuando Jesús dice cosas como esta (generación malvada) deja de vivir el amor con la gente? No siempre nos gusta que nos digan las cosas de este modo, pero si no nos lo dicen de manera fuerte muchas veces no comprendemos o no cambiamos nuestra conducta. Y aún así nos hacemos los sordos para no oír lo que se nos quiere decir.
Es cierto que Jesús para llamar la atención de la gente y poder tener su atención manifestó su poder taumatúrgico (de curar y hacer milagros) pero no era ese el fin de su misión. Pero, también es una realidad, los hombres necesitamos signos concretos, somos muy pragmáticos en muchas cosas, y, sobre todo, cuando se trata de nuestra vida sobrenatural necesitamos "signos" para poder convencernos de lo que no queremos ver.
Por eso Jesús se enfadaba con la gente, no porque no quisiera darles signos, sino que habiéndoles mostrado Quién es seguían pidiendo más, es decir, no estaban contentos con todo lo que habían visto y oído, por lo tanto ¿estaban dispuestos a creer?
Cuando buscamos tantos signos y tantos gestos es porque no queremos ver lo evidente, o lo que ya sabemos que es. En orden a la vida de fe tenemos que entender que la fe no es sobre lo que vemos, sino sobre lo que no vemos; si tengo delante de mis ojos un ordenador o computadora (porque ahora estás leyendo esto) no tengo que tener fe en que puedo tener un ordenador, porque lo tengo delante de mis ojos.
Dios, día a día, minuto a minuto, va manifestándonos su Amor, su Voluntad, con gestos, con señales que no son, claro, las que nosotros quisiéramos pero son las que necesitamos para fortalecer y madurar nuestra fe. Por eso hemos de estar siempre atentos, pues Él no está a nuestro servicio para hacer lo que yo quiera, sino que me va acompañando a vivir en Su Voluntad, pues yo he aceptado seguirlo.
Sí, nuestra vida cristiana es un seguir a Cristo, y seguir a Cristo es vivir como Cristo, y vivir como Cristo es hacer la Voluntad de Aquél que me ha enviado. Por eso Él mismo nos dijo: "así como el Padre me envió a mí yo también os envío". Y por ese mismo motivo se quedó con nosotros, para alimentar nuestra vida de fe, sostenernos en la esperanza de lo que creemos, y fortalecernos en el Amor.
¿Cuál fue el signo de Jonás que se vimos en Jesús? Su muerte y resurrección que fue prefigurada en los tres días que Jonás estuvo dentro del vientre del animal. Así no buscamos poner nuestra confianza en los signos, sino en la Vida de Aquél que por Amor resucitó de entre los muertos y hoy vive por nosotros, para nosotros y con nosotros, para que nosotros vivamos con Él, para Él y por Él.
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