"Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convencido de que rebosáis buena voluntad y de que tenéis suficiente saber para aconsejaros unos a otros.
Pese a todo, os he escrito, propasándome a veces un poco, para reavivar vuestros recuerdos".
Me encantó esta frase de san Pablo porque, muchas veces, nos dicen a los curas (como también lo pensamos de nuestros padres) que somos pesados recordando las mismas cosas, los mismos errores, o mostrando siempre cómo hay que vivir o lo que hay que hacer. Y, es cierto que, a veces, nos propasamos con las exhortaciones, pero es que necesitamos "reavivar" lo que sabemos porque no bastan las buenas intenciones, no basta la buena voluntad, sino que lo que nos salvan además de nuestra fe son nuestra obras. Así le han atribuido a San Bernardo la famosa frase: "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno".
Nos quedamos, muchas veces, con ese argumento: "yo tenía buena intención", "sí, buena voluntad tengo" ¿y... qué hacemos con eso? No basta tener buenas intenciones cuando no sales de ahí, cuando te quedas estancado sólo en las buenas intenciones.
Por eso viene tan bien el evangelio de hoy, la exhortación que nos hace Jesús, al decir: "Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz".
No es que Jesús quiera alabar la corrupción del administrador, el robo que le hizo a su señor, sino que alaba la astucia de actuar a su favor, y la poca astucia que tenemos los que somos discípulos de Él para no actuar, para quedarnos sólo con las buenas intenciones. Sabemos qué es lo que tenemos que hacer, cómo lo tenemos que hacer y, sobre todo, que lo tenemos que hacer ahora mismo y no mañana, pero nos quedamos tendidos en el sofá viendo a ver si otros lo hacen por mí, o si las cosas se arreglan solas.
Los hijos de la Luz tenemos que ser más astutos con lo que el Señor nos pide, tenemos que ser más astutos para poner nuestra vida en marcha hacia la Luz, la Verdad, la Paz, encaminarnos hacia la Voluntad de Dios, pues tenemos todos los medios necesarios para hacerlo. Pues no dejemos que la pereza, el egoísmo o tantos otros males de hoy nos dejen confiando sólo en que tenemos buenas intenciones, eso no basta para transformar el mundo.
viernes, 7 de noviembre de 2025
Buenas intenciones
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