"En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:
«Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.
Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.
Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?..."
Estas son las palabras de Jesús que no nos gusta escuchar: las condiciones para seguirlo, o sea, las condiciones que Él ha puesto para ser su discípulos. Y, como dice la pregunta final, son las condiciones que tenemos que saber antes de decir que somos discípulos de Cristo, o sea antes de aceptar ser cristianos o no. Hemos de calcular si estamos dispuestos a:
- posponer a nuestros padres por Cristo;
- posponer a nuestra familia por Cristo;
- posponer nuestro YO por Cristo;
- cargar nuestra cruz por Cristo.
¿Estamos dispuestos? Y no es que sólo puedo aceptar una de todas las condiciones. NO. Tengo que saber que tengo que aceptar todas las condiciones para ser cristiano. Y si he aceptado ser cristiano sin conocer las condiciones, ahora que las conoces ¿quieres seguir a Cristo? Por que si llevas por título soy cristiano, Él te va a exigir lo mismo aunque no lo hayas aceptado, y, entonces, cuando le digas que no a lo que Él te pida, y vivas otra cosa, entonces, serás un hipócrita porque dices que eres algo que no vives.
Por eso san Pablo le decía a los filipenses:
"...trabajad por vuestra salvación con temor y temblor, porque es Dios quien activa en vosotros el querer y el obrar para realizar su designio de amor.
Cualquier cosa que hagáis sea sin protestas ni discusiones, así seréis irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, entre la cual brilláis como lumbreras del mundo, manteniendo firme la palabra de la vida..."
Por que Jesús lo dijo: "vosotros sois la luz del mundo", y en verdad lo tenemos que ser, pero si no aceptamos las condicioines para seguirlo a Jesús y vivimos según el ritmo del mundo, y según nuestras propias apetencias, entonces, no somos luz, no iluminamos el camino, sino que confundimos el camino, pues no vivimos como cristianos.
Por lo tanto será cuestión de examinar nuestra vida a la Luz de la Palabra de Dios y de los consejos evangélicos, para saber si estamos siendo verdadera Luz o si estamos guiando a otros por el camino de la hipocresía hacia la perdición.
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