viernes, 19 de diciembre de 2025

Vivir dudando

"Zacarías replicó al ángel:
«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada».
Respondiendo el ángel le dijo:
«Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento oportuno».
¡Qué difícil es creer lo imposible! Zacarías tuvo dudas de lo que le decía el Ángel Gabriel, dudas humanas, razonables, como cada uno de nosotros tenemos en muchos momentos de nuestras vidas. Y así es el camino de la fe: lleno de dudas, pero aún así seguimos caminando, porque tenemos la Luz del Espíritu que nos ayuda a creer lo imposible, a ver lo que no se ve, a esperar sin saber cuándo, a confiar en la Palabra de quien no vemos.
Claro que habrá dudas en nuestras vidas, todos los días quizás, pero no por eso debemos dejar de confiar en la Gracia, en la Providencia, en el Amor del Padre que ha dado todo por nosotros para que podamos alcanzar la Vida Verdadera.
No es fácil caminar sin ver, pero no tenemos que pensar humanamente porque nuestra vida, desde el momento de nuestro bautismo, ya no es así, sino que llevamos el Espíritu Santo en nuestro interior que nos ayuda a creer, sólo tenemos que sostenernos en la oración, en el diálogo con el Padre y el Hijo para que Su Espíritu nos siga instruyendo, nos siga ayudando a madurar en esa confianza filial que nos mostró Jesús con su vida.
Zacarías como tantos otros nos hablan de la fragilidad de nuestro pensar humana cuando queremos vivir según Dios. Los parámetros de Dios no son los nuestros, su tiempo no es nuestro tiempo, y sus planes no son nuestros planes, porque Él no tiene tiempo y sus planes son a tan largo plazo que no sabemos cuando se realizarán, pero sí sabemos que en esa eternidad y en esos planes estamos viviendo nosotros como hijos, como hijos amados a quienes ama con amor de madre.
Por eso, ante la duda que siempre estará al acecho en nuestras vidas, tenemos que volver la mirada al Padre, suplicar al Hijo y dejar que el Espíritu Santo nos siga animando y fortaleciéndonos para que con su Luz podamos seguir siendo Fieles a la Vida que Él nos pide vivir aunque no sepamos cómo, porque todo lo pone Él a nosotros nos toca confiar y disponernos como María dándole nuestro Sí total y completo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.