"José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
La fe silenciosa y activa de José, es lo que se me pasó primero por la cabeza al volver a leer este relato.
Hoy en día estamos tan acostumbrados a ver a sacerdotes, religiosos, laicos y toda clase de cristianos en las redes sociales hablando de su vida de fe, de sus actos de fe, de todo lo que se hace que pareciera que si no se anuncia lo que hacemos no tenemos vida de fe, no tenemos vida cristiana. Y no es así.
Las redes sociales nos ayudan a divulgar el mensaje de salvación que nos trajo Jesús, es cierto, y es un camino de evangelización verdadero. Lo cual hay que agradecer por todos los evangelizadores que hay por medio de las redes sociales.
Pero todo tiene, también, su lado malo si no se sabe manejar desde el Espíritu, porque la popularidad y el espectáculo muchas veces nos llevan a creernos los mejores, y de la vanidad a la soberbia hay un paso muy corto.
Por otro lado muchos creen que si no tienen la fama o la cantidad de seguidores como algunos no están evangelizando, o si no están en redes sociales no sirve su vida de fe. Por eso me pareció interesante la vida y las características que ponía de san José, porque la vida de fe no tiene por qué ser anunciada "porque tu Padre que ve en lo secreto te recompensará", nos decía el Señor.
Cuando nuestra vida está alimentada por la Palabra y los sacramentos, sobre todo la eucaristía, no es necesario que la publiquemos (si lo hacemos no está mal) porque lo que importa es que vivamos la Voluntad de Dios, así como san José que sin entender (seguramente) el mensaje del Ángel, aceptó el camino que le propuso el Padre y se unió a María, y fue, junto a Ella, viviendo en fidelidad a Dios en todo lo que se les pedía.
Así también nosotros, como Ellos, debemos ser fieles a Dios sin preocuparnos si lo publicamos o no, Dios se encarga de que nuestra vida produzca "aroma de santidad" y ese sea nuestro medio de evangelización en nuestra familia, comunidad, y por donde Dios nos lleve.
jueves, 18 de diciembre de 2025
Fe silenciosa y activa
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