viernes, 5 de agosto de 2016

El sinsentido de los Pokemones

En estos días que anduve un poco de vacaciones me detuve a mirar mucho a la gente, la gente que estaba agolpada en ciertos lugares muy públicos. Iba con un amigo, Daniel, y le comentaba por qué la gente se reunía (o mejor dicho se amontonaba) en esos lugares. Por que, realmente, estaba amontonada sin mirar quién estaba a su lado, delante o detrás, sino que cada uno estaba con su cabeza y sus ojos puestos en el móvil buscando sus pokemones. Y nos pareció una situación por un lado de risa y por otro lado de miedo. No había en esos amontonamientos diferencia de edad porque estaban desde los mas pequeños hasta los mayores, desde los que parecían verdaderos frikis hasta los deportistas que dejaban sus bicicletas o frenaban sus recorridos, para buscar pokemones.
Te daba risa ver cómo el único posible diálogo era si había o no había, si lo habían podido cazar o se había escapado el bichito famoso. Aunque lo más seguro es que no se hablaran entre ellos más que para saber cuántos puntos había conseguido cada uno.
Pero de la risa del momento pasabas a la preocupación instantánea: ¿hasta dónde puede llegar el vacío de la persona si un juego secuestra tanto sus capacidades que hasta son capaces de perder la vida?
Es increíble cómo nos dejamos (perdonen la expresión) "estupidizar" por algo, sin darnos cuenta cómo se nos pasa la vida por delante y estamos sin hacer nada, sin ser protagonistas de nuestra propia vida, de nuestra historia, y, claro, sin hablar que hemos de ser protagonistas de la historia del mundo.
Pero, en esos momentos, también pensaba, por que al mirar la situación de esa gente veía a los padres con sus hijos pequeños en la misma situación: cada uno con su móvil buscando los bichitos y mi sonaba una situación extraña, no porque ellos no compartieran el juego, sino porque cada uno jugaba su propio juego metido en su propia burbuja.
¿No se nos está yendo de la mano la vida? ¿No nos estamos dejando conducir a un lugar sin sentido? ¿Por qué estas cosas atrapan tanto a las personas y las dejan tan vacías que sólo pueden encontrar sentido si encuentran un Pokemon?
Si, se que muchos de nosotros no estamos en ese vicio. Se que son muchos más los que están fuera de ese círculo, pero ¿no les da miedo que en cualquier momento ese círculo se haga tan grande que no podamos escapar de él?
No quiero ponerme trágico, pero creo que tenemos que poder ofrecer más opciones a nuestra gente, a las nuevas generaciones. Opciones que le den verdadero sentido a la vida, que las orienten hacia grandes vidas que puedan realmente modificar el rumbo que nos presenta el mundo, que puedan realmente llenar de contenidos las horas y los días, pues cada día nos vamos vaciando más y más, y cuando algo está vacío, se llena aunque sea de tierra y polvo. No permitamos, por eso, que sea el espíritu del mundo quien se encargue de llenar el vacío de nuestras vidas, sino que dejemos que el Espíritu de Dios llene con su Gracia y sus Valores nuestros corazones, para que podamos ser verdaderos constructores de mundos reales, donde podamos realizar nuestras vidas en proyectos que den sentido a la vida de los demás.

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