jueves, 3 de marzo de 2022

Elegir, esa es la cuestión

"Pongo delante de ti la vida y muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que viváis tú y tu descendencia, amando al Señor,.."
"Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga".
Siempre se nos ha dado a elegir el camino a seguir, y, siempre se nos han puesto delante de nuestros ojos las alternativas y sus consecuencias. Dios nos ha creado seres libres y no quiere quitarnos la libertad de elegir nuestro propio camino, por eso mismo, siempre nos han enseñado hacia dónde llevan los caminos que podemos elegir.
Y ¿por qué elegimos mal el camino? ¿Por qué recorrermos caminos que no nos hacen bien o nos llevan por el mal? Por que no hemos sabido discernir, porque nuestro fines han sido diferentes o nos hemos engañado a nosotros mismos diciéndonos que el camino más fácil es el que nos trae más dicha. Porque, siempre, en definitiva, el hombre elige el camino que le conduce a su propio bien.
El ladrón no roba porque quiere ir preso, sino que roba porque va en busca de bien para él mismo, claro que para eso tiene que quitárselo a otro. Y lo mismo cada uno de nosotros, cuando hacemos una elección de algo lo elegimos porque para mí es un bien. Lo que debemos preguntarnos siempre si realmente lo que para mí es un bien, ¿es un Bien en verdad?
Y es ahí donde tenemos que educarnos y madurar, pues para nosotros, los cristianos, ¿cuál es el mayor Bien? "No he venido a hacer mi voluntad sino la del que me envió". "Que se haga Tu Voountad en la tierra como en el cielo". Ese es nuestro Bien, por el que debemos luchar y por el que tendremos muchas luchas interiores, "pues no hago todo el bien que deseo sino el mal que quiero".
Y es ahí donde Jesús ha puesto el punto inicial para seguirlo: "negarnos a nosotros mismos", pues en cada momento debemos tener un punto de reflexión y pensar si lo que voy a hacer, decir o programar es lo que yo quiero o es lo que Dios quiere. Porque, generalmente, sólo hacemos lo que queremos, pero no lo que Dios quiere, no buscamos el Bien en la Voluntad de Dios, sino que queremos que la voluntad de Dios se oriente hacia lo que yo quiero.
"Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?"
Jesús no habla de la vida humana, sino de la vida sobrenatural, de la vida que alcanzaremos una vez terminada esta vida en la tierra. Aunque, muchas veces, por muy malas elecciones nuestra vida termina antes de tiempo.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.