En todos aquellos días estuvo sin comer, y al final, sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan».
Jesús le contestó: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre"».
Primer domingo de Cuaresma y, como todos los años, lo comenzamos con las tentaciones de Jesús. Tentaciones que no son como nos las presentan las películas que nos ofrecen una visión diferente de la humanidad de Jesús, sino tentaciones que hacen, como siempre lo hace Satanás, en contra de la Voluntad de Dios para los elegidos por Él.
Fijaos que lo primero que dice el evangelio es que Satanás esperó a que Jesús tuviera hambre, a que estuviera débil para poder comenzar sus tentaciones. ¿Por qué? Porque, perdonad la expresión, Satanás no es tonto, no se va a enfrentar con alguien que esté fuerte en su espíritu y en sus decisiones, sino que va a buscar el espacio, el tiempo y el momento ideal para ver si puede cumplir su objetivo. Por eso, en una catequesis San Pablo VI, decía que: El mal no es solamente una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y perversor. Terrible realidad. Misteriosa y pavorosa. Y en otro documento se lo define como: padre de la mentira, pérfido y astuto seductor.
Pero a Jesús lo encontró débil en la carne, pero no débil en el espíritu, sino con una confianza total en Su Padre, sabiendo cuál era su misión y cuál era su fortaleza, que no radicaba en Él sino en la Palabra de Su Padre, pues a cada tentación de Satanás, el Señor le responde con la Palabra de Dios, pues es la que nos salva y da respuesta a todo lo que pueda hacernos salir del Buen Camino de la Salvación.
El mundo de hoy tiene mucho de seducción, de mentira, de astucia pues nos va vendiendo un estilo de vida que dista mucho del Evangelio, de la Palabra de Dios, y, nosotros, los cristianos vamos comprando todo lo que se nos vende en paquetes muy bien perfumados y etiquetados como “esto no es malo”, pero ¿es Voluntad de Dios que viva esa realidad? ¿Es evangélico que siga esa tendencia mundana? ¿El lógico que una a mi fe cristiana doctrina budista, oriental, u otra que no sea propiamente evangélica? ¿Es de Dios que siendo cristiano esté a favor del aborto, de la eutanasia y de tantas ideologías modernas que desprestigian la dignidad y los valores humanos y cristianos?
Hoy Satanás no espera que estemos débiles no comer, sino que se va metiendo lentamente en nuestras cabezas y formas de vivir, haciéndose pasar por bueno y dejando que le compremos todo lo que nos va vendiendo…
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