"En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús:
«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido».
Siempre que hacemos algo lo hacemos por un sentido, con un fin, por una convicción. Nunca hacemos nada por qué sí, aunque sea inconscientemente, siempre hay una razón para actuar, incluso, cuando hacemos el mal o lo hacemos convencidos que para nosotros está bien. Pero es así de raro nuestro actuar. Siempre tenemos argumentos y razones para hacer lo que hacemos, aunque, a veces, no las sepamos.
La afirmación de Pedro, iba dirigida a Jesús para encontrar un por qué o una recompensa a lo que hacían, al seguirlo a Jesús. Todavía no habían recibido la misión que Jesús les daría antes ascender a los Cielos. Todavía estaban en un tiempo de "preparación" para su misión, y no habían recibido el Espiritu Santo que les hiciera comprender todo lo que iban a vivir.
Igualemente, Jesús, sabíendo las intenciones de la pregunta de Pedro le responde:
«En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más - casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones -, y en la edad futura, vida eterna".
Claro es que esa respuesta no es muy reconfortante, pero es que Él nunca miente sobre lo que va a suceder o para lo que nos elige: recibiréis todo eso, con persecuciones. Sí, persecuciones.
Tampoco es necesario que las persecuciones sean externas, es decir que sea el mundo o los enemigos de Cristo quienes me persigan, que, también, puede ser. Sino que hay una persecución interna, como dice San Pablo, de no querer hacer lo que debemos, y por eso buscamos, siempre, excusas para hacer lo que tenemos ganas o lo que nos ofrece el mundo, y, ante eso, tenemos que tener argumentos para poder hacer frente a una decisión que es fundamental para nuestra vida de fe: ¿hago lo que quiero y lo que dice el mundo o hago lo que me está pidiendo Dios? ¿Me pregunto cuál es la Voluntad de Dios o me dejo llevar por mis instintos? Ahí descubriré cuál ha sido mi respuesta y cómo ha sido mi seguirlo a Cristo, pues no es sólo seguirlo, sino seguirlo para aprender a vivir como Él, seguirlo para vivir como Él.
Y ahí aparece esa afirmación que parece salidad de contexto de lo que le dice a Pedro:
"Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros".
Por que nada tiene que ver que haya sido elegido el primero, sino que haya vivido de acuerdo para lo que fuí elegido. Porque, muchas veces, respondemos primero que todos, pero, al final, no hacemos lo que debemos. Como aquella parábola que Jesús le contaba a los discípulos y judíos: había dos hijos, uno le dijo al Padre, sí, voy a trabajar a la viña, pero luego no fue; y el otro le dijo, no, no voy, pero luego fue ¿cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?
Muchos llevan muchos años de cristianos, pero ¿hacen la Voluntad de Dios?
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