Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca». Respondió Simón y dijo: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
¡Cuántas veces hemos tenido miedo de salir de nuestra zona de confort para hacer la Voluntad de Dios! Y ¿cuántas nos hemos quedado quietos por miedo a lo que no conocemos, por miedo a la novedad de lo que Dios nos pueda pedir?Pedro, un gran pescador desde la cuna, puede tener razón al decirle a Jesús que ya no había peces, que no había posibilidad de pescar. Pero, siento algo en su corazón y obedece a la palabra del Señor, y hace lo que Él le dice. Cree, aunque la lógica humana le dice que no va a pasar nada. Y por la fe se produce el milagro de la pesca milagrosa.
También tenemos, muchas veces, miedo a lo que los demás puedan decir si nos lanzamos a hacer algo nuevo, algo diferente. Ese miedo, otras veces, nos paraliza y nos quedamos en el sofá con los pies para arriba esperando que otros hagan lo que veo que es necesario hacer.
Pero con miedo a nosotros mismos, o con miedo a los que los demás dirán, no construimos nada nuevo, no seguimos la Palabra del Señor que nos llama a “remar mar a dentro y a echar las redes”. Nuestra lógica nos dice: ¡quédate en casa, para que te vas a meter en esas cosas que te van a quitar tiempo! ¡qué van a decir tus amigos de ti! Y seguimos firmes en nuestra lógica humana y tonta que nos impide ser protagonistas de la historia de la salvación.
Si Pedro se hubiese quedado, pues tenía toda la lógica del mundo y, sobre todo, todo el cansancio del día no hubiese sido el apóstol que fue, no hubiese cambiado la vida de tantas personas por su predicación, que, aún siendo un simple pescador, pudo mover los corazones de muchos a Dios.
Dios nos llama, a cada uno y a todos, a escuchar su Llamada, a seguir su Voz y, aunque la lógica humana y el cansancio nos digan ¡quédate en casa! te tienes que animar a echar las redes, pues Él con su Sabiduría y su Gracia, contigo quiere hacer grandes cosas. No te quedes como extra en la historia de la salvación, sino se protagonista junto a Jesús.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca». Respondió Simón y dijo: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.