"Mirad: yo os enseño los mandatos y decretos, como me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella.
Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán:
"Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación."
Algo que se nos olvida a los que somos cristianos es que, todos, sin excepción, estamos viviendo ante los "ojos de los pueblos", todos somos personales públicos a quienes se los mira y, en algunos casos, se los admira, y, en otros casos se los criticia.
¿Por qué somos personajes publicos todos? Porque así loha querido el Señor desde la elección del Pueblo de Israel: para mostrarle al mundo pagano cómo encontrar el Camino de la Salvación. Y, por si fuera poco, lo refrendó Jesús cuando nos dijo: "vosotros sois la luz del mundo", "vosotros sois la sal del mundo", "vosotros sois como el fermento en la masa", nos ha llamado para llevar al mundo pagano un nuevo estilo de vida, por eso "los hombres viendo vuestras buenas obras glorificarán a Dios", y el Señor le decía al Pueblo de Isarel: "cuando (los demás pueblos) tengan noticia de todos estos mandatos, dirán: ciertamente es un pueblo sabiio e inteligente esta gran nación".
Y, ahora, ha sido Jesús quien a fundado sobre esa base una Nueva Nación, un Nuevo Publo de Dios: la Iglesia, la comunidad de los bautizados.
Y, todo este argumento es para preguntarme: los demás pueblos viendo a los cristianos, viéndome a mí, dicen "¡que pueblo sabio e inteligente!"? No lo sé, porque últimamente no hacemos caso a los mandatos del Señor, ni a las exhortaciones de Jesús. O si lo hacemos, lo hacemos en la parte que más nos conviene, y dejamos lo que no nos gusta para que lo vivan los otros. Y, por eso mismo, no nos hemos convertido en un "pueblo sabio e inteligente", aunque, ciertamente, algunos se creen más inteligentes que otros porque se saltan los mandamientos o porque hacen un cristianismo personal a su medida y a su manera.
Y así, si el Señor nos dijo: los hombres viendo vuestras buenas obras glorificarán a Dios, entonces, al ver nuestras malas obras se alejarán de Dios. Y, ciertamente, así está pasando ¿verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.