"Jesús les respondió:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».
Todos aquellos que se creían justos y que cuestionaban y criticaban a Jesús fueron los que se quedaron fuera del Reino, son los que se quedan fuera de Su Gracia y de su Espíritu. Porque ellos al no creer que no necesitan ser sanados, salvados o convertidos se pierden el gozo de recibir la Gracia de la Reconciliación y la fuerza del Espíritu. Pero, además, se pierden del gozo de estar en la Presencia del Señor, de recibir Su Palabra, Su Consuelo, Su Fortaleza.
A veces nos creemos tan sanos que obviamos los signos que nos va dando el cuerpo y dejamos pasar de ir a la consulta del médico porque "no nos pasa nada", sin embargo, han habido ciertos signos y sensaciones que nos hablan de que debemos ir y cuando vamos, muchas veces, ya es tarde.
Así también nos pasa con el espíritu nos creemos tan justos, tan santos que no necesitamos, no de Dios, sino de los hermanos, y por eso nos elevamos de nuestra condición y, como los fariseos, nos dedicamos a criticar y a juzgar a los demás porque no son tan buenos como nosotros.
Así nos dice el Señor por medio de Isaías:
«Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies el alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía.
El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos.
Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan".
Pero no siempre nos damos cuenta que estamos oprimiendo al débil, al hermano, que estamos acusando y calumniando al hermano y lo hacemos convencido que decimos la verdad porque me lo dijeron, porque lo escuché, por que... Y ¿Dios que te ha pedido con tu hermano? ¿Es de Dios lo que estás haciendo?
Este tiempo de silencio interior, de ayunos y abstinencias, de oraciones cuaresmales es el tiempo de descubrir que estoy haciendo lo mismo que los fariseos y por eso no estoy tan cerca del Señor como creía, sino que me he puesto en su lugar y debo encontrar el momento de descubrirme frente a Él y encontrar el gusto del arrepentimiento y el pedido de perdón.
sábado, 21 de febrero de 2026
Seré un fariseo más?
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