"Moisés habló al pueblo, diciendo:
«Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Pues yo te mando hoy amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos, mandatos y decretos, y así vivirás y crecerás y el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla".
No era Moisés quien ponía delante del pueblo la vida y el bien, la muerte y el mal, sino que Dios hablaba por medio de Moisés. Por lo tanto es Dios quien le dice al Pueblo que elija, es Dios quien nos dice a nosotros que elijamos. Y elegir algo tiene su responsabilidad, tiene sus derechos y obligaciones, por eso mismo le dice Dios al Pueblo: si elije la vida y a Dios tendrá que seguir sus caminos, observar sus preceptos, etc.
Y lo mismo sucede con Jesús, pues no nos obliga a seguirlo sino que nos da la opción de seguirlo:
"Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».
Esta opción es para todos los hombres, varones y mujeres, que se han encontrado con Jesús, con su Palabra y sienten que Ese es el Camino que su corazón les pide recorrer. Y, por eso mismo, antes de mostrarles el Camino les advierte de las consecuencias de seguirlo:
"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».
No sólo veamos el final sino que tenemos que discernir si queremos seguir todo el Camino no sólo la parte más linda del camino que es la Vida en la Gracia, sino que también hay otras consecuencias u obligaciones del Camino. Y, como Dios sabe cómo somos no ha dejado nada por decirnos para que sepamos de antemano qué es lo que habrá en el Camino para alcanzar la Verdadera Vida.
Es una opción y como toda opción hay que saber discernirla y optar, pero cada uno tiene que responder pues nadie puede responder por uno, sino que es mi respuesta libre y consciente al Plan de Dios sobre mí. ¿Estoy dispuesto a seguir a Cristo con todas las consecuencias?
jueves, 19 de febrero de 2026
Es mi elección
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