martes, 28 de diciembre de 2021

No matarás

"Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».
Hoy es un dia para rezar por la Vida, pero no sólo la vida de los que van a nacer, sino también por la vida de los que ya estamos viviendo, y no sólo por la vida física, sino por la vida espiritual de todos los que creemos en Dios, pues Dios, es un Dios de vivos y no de muertos, porque Él es la Vida.
Cuando nos olvidamos de que la vida no es nuestra sino que nos ha sido dada, entonces nos hacemos dueños y señores de la vida, y no sólo de la nuestra sino de toda vida. Al creernos dioses y dueños de la vida creemos que todo depende de nosotros y que nuestras decisiones y derechos son lo primero que debemos esgrimir para defender lo que nos hacemos y lo que hacemos a los demás.
Sí, lo que hacemos a los demás. Por que hay muchas maneras y formas de matar la vida de los demás. No sólo pensemos en los asesinatos y abortos, sino en las palabras que salen de nuestros labios cuando hablamos de los demás, cuando "matamos" con nuestros gestos y palabras a los demás.
"Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la gehenna del fuego. Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo".
¿Nos damos cuenta que, muchas veces, no somos conscientes de que lo que estamos viviendo está en contra de las palabras de Jesús, está en contra de lo que Jesús nos pide vivir en el Evangelio?
Sí, es cierto que, otras tantas veces, nos han hecho daño, que también hemos sufrido por la actitud de los demás, pero ¿eso nos da derecho a actuar de la misma manera? ¿Actuando de la misma manera que los demás somos mejores que ellos? ¿Guardando rencor, "matando con la indiferencia", hablando en contra de otros nos hace mejores cristianos, nos hace mejores personas o nos hace igual que ellos?
No es fácil defender la vida en un mundo donde los derechos de algunos prevalecen en contra de los derechos de otros, pero tenemos que defender no sólo nuestros derechos, sino también defender y cumplir nuestras obligaciones. Y como crisitanos tenemos la obligación de ser Fieles a la Vida que el Señor nos regaló con su muerte y resurrección, y que nos ha mandado vivirla desde el amor.

 

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