"Le dieron la razón y, habiendo llamado a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús".
"Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre (de Jesús)"
Sufrir por el Nombre de Jesús, sufrir por ser cristiano, sufrir por ser Fiel a la Vida que el Señor nos ha dado.
No, eso no es propio de este tiempo. No podemos sufrir por ser cristianos, porque ser cristianos es no sufrir, es tener a Dios de nuestra parte y saber que con Él nada puede pasarnos.
Me acuerdo, ahora, en los primeros bautismos que hacía, cuando le preguntaba a los padres (como dice el rito del bautismo) "¿qué han venido a pedir para su hijo?", la mayoría respondía: "que sea sanito", "que no le pase nada", "que tenga suerte", "que no se enferme"... pero ninguno pedía el bautismo, la fe o algo parecido.
Porque, para muchos, ser cristiano, creer en Dios, significa tener un escudo protector que no deja pasar las cosas duras, las difíciles, las enfermedades, las muertes, etc... Por eso, cuando llega un día el dolor de la enfermedad, de la cruz o la muerte, nos desgarramos las vestiduras, porque "¿por qué a mí?". Y ¿por qué no a tí?
Si la enfermedad o la muerte misma, es, lamenteblemente, propio del ser humano. Todos los que estamos vivos padeceremos alguna o más veces de esos dolores, de esas angustias, de esos temores. Si hasta el mismo Dios Hijo, padeció lo mismo que nosotros, menos el pecado. Y, sí, también Él le pidió al Padre que le quitara ese Caliz que iba a beber, pero no perdió la fe, sino que aceptó Su Voluntad.
Por eso, la fe no es no sufrir, sino es aprender a sufrir y saber entregar todo por nuestra propia salvación y la salvación del mundo entero. Pues es eso lo que nos enseñó Jesús con su vida: "porque siendo hijo aprendió, por medio del sufrimiento a obedecer" y "obedecer hasta la muerte y muerte en Cruz".
Sin embargo, nosotros que nos llamamos cristianos, ante la más mínima duda de tener que sufrir por ser cristianos, nos alejamos y cambiamos de parecer. Pero no digo sufrir castigos y represalias, sino, sólo partir de la negación a nosotros mismos para poder decir tal cosa no la hago o tal acto no es propio de un cristiano. Pero no, muchas veces, dejo que lo que hace la mayoría, aunque vaya en contra de la moral cristiana, yo también lo hago, porque "si lo hace la mayoría ¿por qué no voy a hacerlo yo?"
Y en esos detalles, que no son menores, nos damos cuenta que nuestra fe cristiana es sólo un escudo ¿para que?
"Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre (de Jesús)"
Sufrir por el Nombre de Jesús, sufrir por ser cristiano, sufrir por ser Fiel a la Vida que el Señor nos ha dado.
No, eso no es propio de este tiempo. No podemos sufrir por ser cristianos, porque ser cristianos es no sufrir, es tener a Dios de nuestra parte y saber que con Él nada puede pasarnos.
Me acuerdo, ahora, en los primeros bautismos que hacía, cuando le preguntaba a los padres (como dice el rito del bautismo) "¿qué han venido a pedir para su hijo?", la mayoría respondía: "que sea sanito", "que no le pase nada", "que tenga suerte", "que no se enferme"... pero ninguno pedía el bautismo, la fe o algo parecido.
Porque, para muchos, ser cristiano, creer en Dios, significa tener un escudo protector que no deja pasar las cosas duras, las difíciles, las enfermedades, las muertes, etc... Por eso, cuando llega un día el dolor de la enfermedad, de la cruz o la muerte, nos desgarramos las vestiduras, porque "¿por qué a mí?". Y ¿por qué no a tí?
Si la enfermedad o la muerte misma, es, lamenteblemente, propio del ser humano. Todos los que estamos vivos padeceremos alguna o más veces de esos dolores, de esas angustias, de esos temores. Si hasta el mismo Dios Hijo, padeció lo mismo que nosotros, menos el pecado. Y, sí, también Él le pidió al Padre que le quitara ese Caliz que iba a beber, pero no perdió la fe, sino que aceptó Su Voluntad.
Por eso, la fe no es no sufrir, sino es aprender a sufrir y saber entregar todo por nuestra propia salvación y la salvación del mundo entero. Pues es eso lo que nos enseñó Jesús con su vida: "porque siendo hijo aprendió, por medio del sufrimiento a obedecer" y "obedecer hasta la muerte y muerte en Cruz".
Sin embargo, nosotros que nos llamamos cristianos, ante la más mínima duda de tener que sufrir por ser cristianos, nos alejamos y cambiamos de parecer. Pero no digo sufrir castigos y represalias, sino, sólo partir de la negación a nosotros mismos para poder decir tal cosa no la hago o tal acto no es propio de un cristiano. Pero no, muchas veces, dejo que lo que hace la mayoría, aunque vaya en contra de la moral cristiana, yo también lo hago, porque "si lo hace la mayoría ¿por qué no voy a hacerlo yo?"
Y en esos detalles, que no son menores, nos damos cuenta que nuestra fe cristiana es sólo un escudo ¿para que?
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