"Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría. Evoco el recuerdo de tu fe sincera, la que arraigó primero en tu abuela Loide y tu madre Eunice, y estoy seguro que también en ti.
Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por imposición de mis manos, pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, amor y de templanza".
Hermosas palabras de san Pablo a Timoteo que nos hace muy bien pensarlas para nosotros para que podamos renovar nuestro espíritu y entrega fiel a Cristo.
Aquí san Pablo habla de la imposición de manos porque a Timoteo lo designó cabeza de comunidad y por eso le impuso las manos para su consagración.
Pero también nosotros, seguramente casi todos, hemos recibido el mismo Espíritu pues vino a nosotros en el bautismo, y, en algunos, recibimos la imposición de manos con el Sacramento de la Confirmación, y otros lo recibimos en la ordenación sacerdotal. Pero, en suma, todos hemos recibido el mismo Espíritu que nos consagró como sacerdotes, profetas y reyes para poder llevar la Palabra de Jesús a todos lados. Desde ese momento la Fe ha comenzado a arraigarse en nosotros, a echar raíces en nuestro corazón y en nuestra vida.
Y pasa lo que siempre pasa: nos acostumbramos a ser cristianos y se nos va apagando la llamar del Amor Primero, se va apagando la decisión de Fidelidad a la Voluntad de Dios y nos vamos acostumbrando a las tinieblas y el espíritu del mundo que se va imponiendo a veces con fuerza, otras muy suavemente. Por eso san Pablo nos pide que "reavivemos el don de Dios que hay en nosotros", sobre todo porque en estos tiempos necesitamos estar muy seguros de lo que creemos y muy convencidos para hacerle frente al espíritu del mundo. Y así nos lo recuerda Pablo: "pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, amor y de templanza", para poder anunciar con valentía, con nuestra vida, el Amor de Dios, la alegría del Evangelio, y todos los valores y virtudes que nos da la Palabra de Dios.
Por eso no debemos perder de vista la vida que nos mostró Jesús cuando caminó entre nosotros, sino que siendo constantes y perseverantes en la relación con Su Palabra poder fortalecer nuestra Fidelidad a esa Vida que Él nos mostró y nos dio.
lunes, 26 de enero de 2026
Fidelidad a la Vida recibida
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.