"Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo".
En este saludo de san Pablo a los corintios hay varias cosas que nos sirven para descubrir nuestra identidad de hijos de Dios, que no sólo es de nombre sino que nos lleva mirar más allá de un simple título.
"Llamado a ser apóstol por voluntad de Dios", es voluntad de Dios que seamos apóstoles, y es un llamado de Dios a ser apóstoles. Cada uno de nosotros, como dice el mismo Jesús: no sois vosotros los que me elegisteis a mí sino que YO os elegí del mundo", y así es, cada uno de nosotros ha sido llamado por el Señor para ser apóstoles, cada uno según una vocación particular y un estilo de vida especial, pero todos con una misma misión: ser apóstoles, testigos del Señor en el mundo.
Y para poder vivir esa misión el Señor nos ha santificados: "santificados por Jesucristo, llamados santos". Y esa es nuestra realidad: hemos sido santificados por Jesucristo el día de nuestro bautismo y desde ese día somos llamados santos, sin miedo a pensar que no lo somos o a que se nos suban los humos a la cabeza. Sino que eso nos tiene que animar a continuar con nuestra formación y a madurar en nuestra realidad: somos hijos santificados por el Espíritu, que hemos sido llamados a ser apóstoles del Señor.
Por eso, como dice el Profeta Isaías: "Y mi Dios era mi fuerza: Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».
Hoy somos nosotros quienes estamos llamados a ser Luz de las naciones, no porque lo seamos sino porque llevamos en nuestra vida el Espíritu del Hijo que ha venido a santificar y salvar al Hombre. Por eso, cuanto más nos identifiquemos y seamos como Jesús, más podremos llevar luz a este mundo que está, cada día, cayendo más en el pozo de la soberbia, el pecado y la oscuridad.
domingo, 18 de enero de 2026
Apóstoles santos
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