"Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos."
Los Hechos de los apóstoles nos narra cómo pudieron perseverar los apóstoles después de la crucifixión de Jesús: unidos en oración con María y sus hermanos. Lo que nos ayuda a nosotros a poder, también, perseverar en la fidelidad a la voluntad de Dios, en nuestras vidas, aún cuando tengamos miedo, cuando no entendamos, cuando queramos renegar de Dios o de nuestra fe.
No siempre tendremos ni tenemos días alegres y llenos de sol, el camino hacia la Patria Verdadera tiene momentos de tristeza, de cruz, de dolor, de muerte, y son en esos momentos donde la fe se pone a prueba, no porque Dios nos quiera tentar y poner a prueba, sino que no siempre estamos preparados para lo que Él nos puede pedir vivir o lo que Él os permita vivir.
No son pocos los que creen que si creen no les va a tocar nunca una mala racha, una enfermedad, una cruz pesada, y, sin embargo, la vida tiene también esos días que no nos gustan y que no tenemos intención de vivir, pero ¿renegar de nuestra fe por la Cruz que el Padre nos pueda pedir?
Y ahí, justo en ese momento, es cuando necesitamos perseverar en la oración, en el encuentro con María nuestra Madre, y, también saber que tenemos hermanos que nos ayuden a encontrar el camino de la fortaleza por medio de la oración, para que nos acompañen como cirineos en el camino de la Cruz.
No es fácil perseverar, no es fácil ser fieles en los momentos de tormentas, pero nunca el Señor nos dijo que lo sería, sino que nos dio las herramientas y nos advirtió de lo que podría suceder en el camino, por eso tomemos el ejemplo de los apóstoles que cuando más miedo tenían más se reunían a rezar y lo hacían junto a María, la Madre del Señor.
domingo, 12 de octubre de 2025
Perseverar junto a María
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