"Hermanos:
Hablo al modo humano, adaptándome a vuestra debilidad natural: lo mismo que antes ofrecisteis vuestros miembros a la impureza y a la maldad, como esclavos suyos, para que obrasen la maldad, ofreced ahora vuestros miembros a la justicia, como esclavos suyos para vuestra santificación".
Son duras las palabras de San Pablo, pero son duras porque ama no sólo al Señor que le ha dado la vida, sino que ama a aquellos que aman al Señor y todavía no encuentran el camino de la salvación, o mejor dicho, todavía no pueden desprenderse de las actitudes del hombre viejo, del hombre esclavo del pecado. Por eso, exigido por el amor utiliza palabras duras para que se comprenda hacia dónde nos lleva el pecado y hacia donde nos lleva al vida en Dios.
Como nos decía Dios por el profeta: pongo ante ti el bien y el mal, la vida y la muerte, tú elijes. San Pablo, como el Padre, no quiere la muerte de los que ama sino que quiere la salvación de los hombres por eso habla fuertemente, lo mismo que hizo Jesús en su predicación:
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo, tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!"
El Camino de la Vida es una camino de entrega constante, de darnos cuenta que no lo vamos a poder hacer solos y que nos llevará toda la vida alcanzar la santidad, pero sera el mejor camino recorrido, pero implicara tener la fortaleza suficiente para no claudicar, por eso el fuego del Espíritu sera Quien nos ayude a seguir sus Huellas, a no desfallecer pues tendremos que vivir el mismo bautismo que el Hijo, sabiendo sera para nosotros un combate interno y externo para defendernos de los ataques del mal y de las tentaciones del pecado.
jueves, 23 de octubre de 2025
La exigencia del Camino
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