«¡Enviadme al sepulcro! No es digno de mi edad ese engaño. Van a creer los jóvenes que Eleazar a los noventa años ha apostatado y si miento por un poco de vida que me queda se van a extraviar con mi mal ejemplo.
Eso sería manchar e infamar mi vejez. Y, aunque de momento me librase del castigo de los hombres, no me libraría de la mano del Omnipotente, ni vivo ni muerto. Si muero ahora como un valiente, me mostraré digno de mis años y legaré a los jóvenes un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente una muerte noble por amor a nuestra santa y venerable ley».
"Pero Zaqueo, de pie, y dijo al Señor: «Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo: «Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
Dos personajes: Eleazar y Zaqueo, han sido tocados por la Gracia de Dios. Eleazar para poder dar testimonio de coherencia de vida de fe hasta el martirio, y no sólo por él mismo, sino para que otros no se escandalizaran por haber apostatado a último momento para salvar su vida, después de vivir toda una vida de entrega y fidelidad a la Ley de Dios, siguió siendo fiel pudiendo, con la mentira, haber salvado su vida.
Zaqueo, un pecador, ante la presencia de Jesús en su vida decidió arrepentirse y convertirse, pero antes "pagando" el daño que había hecho, y la salvación llegó a su vida y a su familia.
Dos ejemplos que nos tienen que hacer pensar en lo que hacemos cada día, si nuestra vida de fe es un testimonio real y verdadero para los que están a nuestro lado. No sólo un testimonio porque somos coherentes con lo que vivimos, y nunca nos equivocamos, sino que, cuando nos equivocamos sabemos arrepentirnos, pedir perdón y "pagar" los daños que hemos ocasionados con nuestras malas acciones.
En el lado contrario vemos los otros personajes de la historia: los amigos de Eleazar y los fariseos. Los amigos de Eleazar querían llevarlo a la mentira para salvar su vida, dejando así un testimonio falso de su fortaleza en el Señor. Y los fariseos que sólo se quedan mirando y juzgando una situación, sólo para criticar y no hacer nada para salvara el alma de los demás, sino todo lo contrario, condenándose ellos mismos por no querer salvar al pecador de su pecado.
¿Con qué personaje te identificas? Piénsalo y busca cómo agradar al Señor y poder dar un testimonio claro para los que buscan el Camino de la Salvación.
martes, 21 de noviembre de 2023
Con quien te identificas?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.