viernes, 10 de noviembre de 2023

La no-astucia cristiana

"Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz».
La parábola del administrador infiel es una parábola que siempre nos produce intrigas: ¿por qué el Señor alaba al administrador injusto? ¿Por qué alaba su astucia? ¡Cómo no va a alabar la astucia si hace todo para su bien! Busca sacar rédito de otros para su propio bien. ¡Eso hacen los hijos de este mundo, los hijos de las tinieblas! Pero los hijos de la luz no usamos nuestra astucia, como nos los está diciendo el Señor.
¿Cómo ser astutos? Sí, ser astutos para cuidar los bienes que el Señor nos ha regalado ¡y a qué precio los ha comprado!
Pondré uno o dos ejemplos para que nos sirvan de eso, de ejemplo, pero intentemos no quedarnos en el ejemplo sino llevarlos, cada uno, a nuestro propio campo o ámbito de vida.
El Señor nos dijo: en la medida en que se amen unos a otros conocerán que sois mis discípulos. ¿Y?! Y estamos peleándonos entre los mismos cristianos y miembros de una misma comunidad. Somos parte de una misma comunidad parroquial y no le hablo a quien se sienta a mi lado, a quien canta conmigo, a quien comulga en la misma fila ¿eso te parece cuidar los bienes del Señor? ¡Pues no! ¿Donde está el espíritu cristiano para pedir disculpas, perdón o lo que sea? No puedes no hablar o dar vuelta la cara cuando ves a tu hermano. ¡Tienes que arreglarlo de alguna manera! Porque de esa manera no estamos viviendo como el Señor nos pide, y nuestro ejemplo es desastroso, en lugar de mostrar el amor de Dios estamos diciendo ¡aquí no vengas que somos todos una junta de envidiosos, egoístas, etc.!
Otro ejemplo para lo que tengas en cuenta: si tuviéramos una empresa o un negocio que no está siendo rentable ¿no cambiarías la forma de vender, de actuar o intentarías evolucionar de alguna manera? Pues no, nosotros decimos ¡aquí toda la vida se hizo así! Y seguimos la marchita como si todo estuviera estancado en el tiempo y no nos damos cuenta que ya no somos testimonio de nada.
¿No habría que usar un poco más de astucia para poder dar un mejor testimonio de vida ante la sociedad que va 1000 por hora?
¿No tendríamos ya que dejar de usar esa eslogan tan católico de "todo siempre se hizo así" y ponernos las pilas para ver qué otra cosa poder dar a los que buscan un Camino de Salvación?
Lo dejo para que pienses si realmente estás siendo astuto para dar testimonio del Reino de los Cielos, de la alegría del Evangelio, del gozo que da sabernos hijos de Dios y hermanos unos de otros, que viven en plenitud el Amor de Dios y buscan, con todas sus fuerzas, hacer y crear un Reino de personas que se aman.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.