Hace muchos siglos habló Dios por medio de la Sabiduría, pero pareciera que está hablando hoy porque ha visto cómo van los grandes del mundo. Pero, claro, como la Palabra de Dios es viva y eterna siempre tiene valor:
"Escuchad, reyes, y entended; aprended, gobernantes de los confines de la tierra.
Prestad atención, los que domináis multitudes y os sentís orgullosos de tener muchos súbditos: el poder os viene del Señor, y la soberanía del Altísimo.
Él indagará vuestras acciones y sondeará vuestras intenciones.
Porque, siendo ministros de su reino, no gobernasteis rectamente, ni guardasteis la ley, ni actuasteis según la voluntad de Dios".
Claro que podría ponerme a hablar de la actitud de los gobernantes de la tierra y exhortarlos a ellos a cambiar de actitud, pero, creo que la mayoría de ellos no lee mi facebook, y, muchos de ellos si siquiera cree en Dios. Pero bueno, tampoco pierdo la esperanza que le llegue algo de todo lo que pensamos y decimos, por que tenemos algunos que, realmente, dan pena como están gobernando y los desastres que están haciendo.
Pero ¿sabéis que? Ellos, también, son como nosotros y han estado sujetos a las leyes del pecado original y han dejado paso a las tentaciones de satanás que quiere destruir por completo la obra de Dios. Sobre todo han sucumbido a la seducción del apetito de poder y han dejado que la semilla del mal, en todas sus formas: vanidad, soberbia, apetito de poder, etc., comiencen a germinar en ellos y se hagan enormes plantas que no dejen ver la realidad.
Y, digo que son como nosotros, porque también nosotros estamos sujetos a las mismas leyes y a las mismas tentaciones. Por eso tenemos que mirar a los grandes de la tierra y ver cómo acaban los que no se dejan guiar por la Voluntad de Dios, y, tienen como meta la verdad, la justicia, el amor y la paz. Pero, sobre todo, sabemos que tenemos un camino constante de conversión, pues, como dice el Señor: el justo peca siete veces por día, por eso sabemos que tenemos que seguir mirando y pidiendo al Señor la Gracia de una sincera conversión para no caer bajo el poder del Príncipe de este mundo.
Hoy en día estamos escandalizados por los gobernantes que no traen paz a sus naciones, que no miran las necesidades de los ciudadanos sino que sólo miran, como dicen la canción: "a ver quién la tiene más grande", pues sólo están mirando quién tiene el arma más poderosa o quién tiene más poder sobre los demás, o quien puede quedarse más tiempo haciendo daño al país.
Pero en vida cotidiana, en nuestra propia vida, en nuestra familia, en nuestra comunidad parroquial ¿no actuamos a veces con apetito de poder y no dejamos o no buscamos que la Voluntad de Dios nos ayude a vivir como hermanos? ¿No nos creemos, acaso dueños de la verdad y señalamos, discriminamos, nos distanciamos, nos dividimos, no dejamos lugar a otros para hacer lo que Dios les ha pedido?
No sólo miremos lo que hacen los demás, aprendamos de sus errores, pero también veamos los nuestros porque aunque somos los pequeños, también tenemos nuestro propio apetito de poder.
miércoles, 15 de noviembre de 2023
La actualidad de la Palabra
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