martes, 10 de octubre de 2023

Una cosa es necesaria

"Respondiendo, le dijo el Señor:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; sólo una es necesaria. María, pues ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».
¿Cuántas veces hemos escuchado esta parte del Evangelio? ¿Cuántas veces nos lo habrán dicho? ¿Cuántas veces hemos pensado en él? Pero... seguimos cayendo en la misma trampa del actuar, de hacer muchas cosas, y de no dejarnos tiempo para el Señor. Seguro que nos lo proponemos para esta semana que comienza... como las dietas: el lunes comienzo, pero el lunes pasa y, quizás, un día sí, otro también, pero al tercero...
Y nos seguimos metiendo dentro del ritmo acelerado del mundo y vamos dejando lo necesario para después, porque "ahora estoy bien" y "sé lo que tengo que hacer".
Nos sentimos tan autosuficientes para hacer lo que sabemos que tenemos que hacer que ya no nos interesa, demasiado, ponernos en manos de Dios. O sí, creemos que nos ponemos en manos de Dios, pero, en realidad, sólo estamos en nuestras manos y con nuestras fuerzas. ¿Por qué? Porque creemos que con hacer bien las cosas está bien. Y, sí, está bien hacer bien las cosas, pero a nosotros, los que nos llamamos y somos cristianos, no nos basta con hacer bien las cosas, sino que tenemos que buscar la Voluntad de Dios para que las cosas no sólo sean buenas, sino que ayuden a la Salvación de los hombres y, por ende, a mi conversión y santidad.
Por eso necesitamos ponernos, todos los días, sí, todos los días a los pies del Señor. Claro que, según nuestro propio estilo de vida, para algunos serán 15 minutos, para otros media hora, y otros tendrán todo un día para estar en oración. No le puedes pedir a un padre o madre de familia que esté dos o tres horas en oración, por que tendrán sus trabajos sus actividades. Pero sí se le puede pedir que hagan oración para estar con el Señor, para recibir de Él su Gracia y buscar su Voluntad para ese día.
Que también se pueden tener diferentes pequeños momentos de oración en la vida cotidiana, porque son "pequeños oasis" donde recargo las pilas, donde encuentro paz, sosiego, alimento para ese día o ese momento en el que me gustaría estrangular a alguien... o simplemente un descanso para aclarar ideas, para preguntarle al Padre si está bien así o no.
Cuando te acostumbras a esos momentos de paz siempre los buscarás, y harás lo necesario para tenerlos, porque comprendes que no es perder el tiempo sino que es ganar tiempo y, sobre todo, ganar Gracia para seguir avanzando.
Por eso, no sólo te acuerdes de las palabras de Jesús, sino ponlas en práctica para que busques siempre lo necesario y no te dejes "comer" por el activismo de la vida diaria.

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