"Querido hermano:
Demas me ha abandonado, enamorado de este mundo presente, y se marchó a Tesalónica; Crescente a Galacia; Tito, a Dalmacia; Lucas es el único que está conmigo. Toma a Marcos y tráetelo contigo, pues me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Éfeso".
En muchas, por no decir en todas, san Pablo siempre nos muestra su lado más humano, sobre todo cuando se entristece por aquellos que abandonan del Camino de Jesús por amor al mundo presente. Así podemos ver que siempre el mundo ha tenido un atractivo muy fuerte sobre todos, y, claro es, que su atracción es en todos los tiempos para todos los hombres, varones y mujeres.
Por eso necesitamos estar convencido del Camino que vamos a comenzar a recorrer y, también, de las consecuencias que puede tener para nuestra vida: tanto las buenas consecuencias ya que es el Camino que el Señor ha recorrido para y por nosotros; pero, también, las consecuencias más duras, pues tendremos que luchar contra nosotros mismos para estar siempre atentos a las tentaciones que salen a nuestro caminar.
Tendremos que tener en cuenta que las tentaciones no sólo vendrán del mundo que nos rodea, sino de aquellos que caminan a nuestro lado y que, muchas veces, nos tientan con abandonar como ellos el mismo camino.
"Alejandro, el herrero, se ha portado muy mal conmigo; el Señor le dará el pago conforme a sus obras. Guárdate de él también tú, porque se opuso vehementemente a nuestras palabras".
Hay algunos compañeros, hermanos, amigos que por alguna razón dejan, en un momento tal, de ser nuestros compañeros, amigos, hermanos, y suelen ser, a veces, un estorbo en nuestro caminar. Y, lamentablemente, san Pablo nos enseña a tener, también, cuidado con ellos porque nos pueden "arrastrar" el su mismo camino y hacernos salir de la Voluntad de Dios.
"En mi primera defensa, nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron. ¡No les sea tenido en cuenta!".
Y, ante todo, lo que nos pueda ocurrir no buscar, en ningún momento, venganza alguna ni que nazca el rencor hacia aquellos que dejaron de ser nuestros amigos, compañeros o hermanos por haber seguido otro camino o por no habernos defendido en el momento que necesitábamos o por cualquier otro motivo. Pues esos sentimientos de rencor o venganza u otros deseos malos que surjan nos quitarán la Gracia del Señor para estar fortalecido en todo momento.
miércoles, 18 de octubre de 2023
Tener cuidado
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