"En verdad, en verdad os digo, vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría".
El príncipe de este mundo y sus seguidores estaban alegres porque creían que habían dado muerte a Jesús, en cambio los que lo seguían y creían en Él cayeron en la tristeza de que su lider se había muerto y ya no lo tenían con ellos. En cambio al resucitar Jesús de entre los muertos, los discípulos recobraron la alegría y la fuerza de saber que Él está vivo y vive entre ellos, en cambio, el mundo y su príncipe y seguidores, se pusieron tristes porque no habían logrado su cometido.
Y así sigue pasando en la actualidad: quieren seguir matando a Dios para poder actuar según sus antojos, y con cada hazaña que hacen en contra de los que seguimos a Jesús y Su Evangeliio, se alegran. Pero Jesús sigue vivo en Su Iglesia y en sus discípulos, aunque seamos pocos y no muy buenos, pero sus enseñanzas siguen vivas en nuestro corazones e intentamos, con la ayuda del Espíritu Santo, seguir viviéndolas y madurando en la fe para que nuestro testimonio sirva para iluminar las tinieblas del pecado y del error.
Nuestra alegría no es la alegría de los que no tienen nada de qué preocuparse, sino que es la alegría de aquellos que saben que su Dios está vivo y vive para darles Vida y Vida en abundancia, pues Él es Fiel a su Palabra y dijo que siempre estaría con nosotros hasta el fin del mundo.
"También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada".
Ese día los apóstoles no le preguntaron nada porque sabían que era Él, porque con ellos comía, hablaba y los seguía instruyendo en el Camino que comenzaban a recorrer.
Hoy también podemos encontrarnos con Él como lo hicieron los apóstoles pues sabemos que está vivo y presente en la Eucaristía, que cuando nos reunimos dos o mas en Su Nombre está en medio de nosotros, y en tantos momentos cuando lo necesitamos siempre lo podemos encontrar. Por eso no tememos ni nos acobardamos, sino que con valentía seguimos confiando y llevando Su Palabra por donde vamos, porque Su Palabra vive en nosotros así como Él vive para nosotros y nosotros para Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.