lunes, 2 de mayo de 2022

El mercadillo del pueblo

"Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios».
Alguna vez he contado que las primeras veces que hacía bautismos, siendo diácono (allá lejos y hace tiempo), tenía que hacer, según el ritual, una pregunta a los padres del niño: ¿qué pedis a la iglesia de Dios para vuestro hijo? La respuesta exacta sería: la fe, o el bautismo. Pero siempre salía otra respuesta: que esté sanito, que le vaya bien, que no le pase nada... pero nunca salía lo que tenía que salir.
¿A qué viene esto? A la respuesta que le da Jesús a la gente: "me buscais porque comisteis pan hasta saciaros". Buscamos a Dios para que nos de lo que necesitamos: ya sea que nos vaya bien en los exámenes, que se cure tal persona, u otras cosas por el estilo. ¿Está mal? No, no está mal. Pero no es eso lo que Jesús quiere darnos. No se entregó en la Cruz y resucitó para poner un mercadillo barato para darnos lo que necesitamos, sino que vino a darnos una Vida Nueva de acuerdo a la Voluntad del Padre: nos devolvió la filiación divina que, por el pecado original, habíamos perdido. Y así nos abrió las puertas de la eternidad para llegar un día a reunirnos en la Casa Paterna.
Y, mientras tanto, hacer de este mundo un mundo mejor. Si vivimos según el Espíritu sembraremos sus dones y sus frutos serán los que nos ayuden a transformar este mundo, en lo que rezamos habitualmente: un reino de personas que se aman (venga a nosotros tu reino)
Nos hemos acostumbrado, lamentablemnete, a un Dios que está a nuestro servicio, que recurro a Él cuando el agua me llega al cuello y en ocasiones para poder salir de una situación peligrosa. Incluso, los que se dicen ateos o agnósticos o que están en contra de la iglesia, siempre, en ocasiones, recurren a sus madres para que le enciendan una vela a la Virgen (en la cual dicen no creer)
"Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es ésta: que creáis en el que él ha enviado».
Conocer a Jesús por medio del Evangelio nos dará las indicaciones precisas para vivir un nuevo estila de vida, pues no nos llama Jesús a cumplir normas, a vivir según la Ley, sino a vivir según su vida, pues Él mismo lo dijo: "Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida", conociéndolo y amándolo podremos aceptar el caminar sus pasos y vivir su vida, por ellos nos llamamos cristianos, porque vivimos la vida de Cristo. Sus consejos evangélicos y la Ley del Amor son lo principal que tenemos que conocer y acpetar para seguir sus pasos y dejar de pensar en Dios y en su Hijo Jesucristo como los dueños del mercadillo del pueblo.

 

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