Dice el escritor de la carta a los Hebreos:
“Hermanos:
La fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de
las realidades que no se ven. Por ella nuestros antepasados fueron
considerados dignos de aprobación”.
Como leemos “la fe es la certeza de lo que no se ve”, aunque muchas
veces pedimos milagros de algo que esperamos, y no podemos
entender que no todo lo que pedimos lo podemos encontrar y tener.
Por eso, el escritor de los Hebreos nos habla de la fe de nuestros
antepasados, pero, sin remontarnos a la historia de los Padre de la Fe
como Abrahán y todos ellos, podemos remontarnos a la historia de
nuestros antepasados que han vivido una vida diferente a nosotros.
Hoy en día buscamos y pretendemos tener demasiadas garantías y
seguros para nuestra vida, por eso vamos gastando, cada día, en pos
de algo que no sabemos cuándo lo vamos a necesitar o si algún día
nuestros descendientes lo van a querer tener.
Por eso vivir con fe es vivir en la confianza de que nuestro Padre
Celestial nos lleva escrito en las palmas de sus manos, y nos cuida
como la pupila de sus ojos… Así, vivir en la confianza en la
Providencia Divina nos ayuda a encontrar la paz necesaria para
aceptar su Voluntad cada día, a pesar de lo que tengamos que
entregar, renunciar o aceptar.
Así nos lo demuestra el evangelio cuando los apóstoles asustados por
la tormenta que se los atrapó en el medio del mar, llamaron a los
gritos al Señor y él les respondió:
“Despertándose, él increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio! ¡Cállate!»
El viento se aplacó y sobrevino una gran calma.
Después les dijo: «¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?»
Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: «¿Quién
es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?»
Y ahí es cuando también nosotros debemos hacer nuestra profesión
de Fe, pues en medio de las tormentas es cuando se conoce a los
mejores capitanes, dice un refrán. Nosotros sabemos que no somos
los capitanes, pero como decía Santa Teresa “sabemos quién es
nuestro Capitán” y por eso navegamos confiados aún en medio de las
tormentas de la vida
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.