"Por eso, al entrar él en el mundo dice:
«Tú no quisiste ni sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije: He aquí que vengo - pues así está escrito en el comienzo del libro acerca de mi - para hacer, ¡oh Dios! tu voluntad».
¡Qué difícil que es para un cristiano entender que lo más importante es hacer la Voluntad de Dios! Y eso que lo rezamos todos los días: "venga a nosotros tu reino, hágase Tú Voluntad así en la tierra como en el cielo". Y, sin embargo, no buscamos en el día a día cuál es la Voluntad de Dios. Y cuando nos dice: "eso que están haciendo no es voluntad de Dios", nos ofendemos y echamos diablos por la boca.
Todo es quiere decir que no hemos comprendido qué es ser cristiano, nos hemos quedado con las formas, con el cumplir, y, como antiguamente, nuestro corazón ha quedado muy lejos de Dios.
Sí, parece que lo que estoy diciendo es muy exagerado, pero, si te lo pones a pensar: ¿cuándo te has preguntado qué es lo que Dios quiere de tí? ¿Has pensado en el día si lo que estás haciendo o lo que tienes ganas de hacer es lo que Dios quiere que hagas? ¿Has renunciado a tus gustos, placeres, proyectos o planes por hacer la Voluntad de Dios?
Y, por otro lado, ¿vamos analizando nuestra vida a la Luz de los Mandamientos y de los consejos evangélicos de Jesús? Porque, tampoco eso lo hacemos cuando hacemos un examen de conciencia, pasamos muy por arriba esas preguntas y nos quedamos con lo que puede ser pecado pero sin ahondar demasiado, no vaya a ser que salga a la luz todo lo que he dejado guardado y, sobre todo, lo que no he hecho según el querer del Padre.
Porque ser cristiano es ser familia de Cristo, no sólo seguir con un perro que va detrás de su amo (aunque hoy en día los amos van detrás de sus perros, pero bueno...) Sino que ser familia, discípulo de Cristo es, según sus propias palabras:
"La gente que tenía sentada alrededor le dijo:
«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».
Él les pregunta:
«¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?».
Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».
Es para recordarlo cada día.
martes, 28 de enero de 2025
Muy difícil
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