jueves, 30 de enero de 2025

Construyendo

"Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa".
¿Qué es la esperanza? Es saber esperar por aquello que aún no está, que deseamos o que anhelamos y, sobre todo, lo que se nos ha Prometido. ¿En qué tenemos puesta nuestra esperanza los cristianos? En la vida eterna, pero no sólo en la que vendrá, sino en la que vivimos día a día, pues somos hijos de un Dios Eterno y nos ha dado un espíritu que trae consigo la divinidad de su Hijo, por eso "hemos sido hecho hijos en el Hijo", y el Hijo nos enseñó a llamar a nuestro Dios Padre nuestro.
Esa esperanza de un nuevo mundo, de un nuevo reino, es la que nos lleva a pedir, cada día: venga a nosotros tu reino. Y ¿cómo construimos ese Reino, ese hombre nuevo?
"Fijémonos los unos en los otros para estimularnos a la caridad y a las buenas obras; no faltemos a las asambleas, como suelen hacer algunos, sino animémonos tanto más cuanto más cercano veis el Día".
A veces, las contrariedades de la vida, o los cotilleos, o las malas informaciones o prejuicios, no nos permiten mirar a nuestros hermanos con amor, mirar sus virtudes y no sus errores, y eso nos lleva no poder vivir unidos como hermanos en el Amor de Dios. La realidad mundana que, muchos vivimos, nos lleva a "meternos" en el arduo camino de querer aparentar más que los demás, en la carrera del yo soy más que tú o tengo más que tú, y no lleva a enemistades, envidias, celos, etc.
Por eso mismo, hoy Jesús nos advierte:
«Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».
Busquemos siempre, como Él mismo dice: El Reino de Dios y todo lo demás se nos dará por añadidura, y el Reino de Dios lo construimos cada día cuando nos damos cuenta cómo se construye: "hágase Tu Voluntad en la tierra como en el cielo".

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