Último día del año y pareciera que termina todo y que el último día fuera mágico, porque a partir de hoy ya mañana será algo nuevo y diferente... nooo. Mañana estaremos, eso sí, algunos, con la resaca de la fiesta de Nochevieja y todavía nos faltará la comida y las sobras de Año Nuevo... Por estos lados con mucho frío, por otros lados con mucho calor... Pero no será una noche mágica en donde todo cambia simplemente por haber cambiado el número del año. No.
Pero, sí, todo puede cambiar si me doy cuenta de lo que he vivido y cómo lo he vivido y cómo lo quiere vivir a partir de hoy, porque el cambio no depende del número del año o del día o del horóscopo o de las brujas (que dicen que no existen, pero que las hay...) sino que depende de mi disposición a la Gracia y a aprender de mis errores (claro que antes tengo que reconocer que me he equivocado)
Para nosotros, los cristianos, sabemos que para poder cambiar, primero tenemos que reconocer que nos hemos equivocado y después estar dispuestos a la Gracia de Dios para que nos ayude a cambiar aquello quen no nos permite ser santos. Y, por eso mismo, tenemos que estar convencido que Dios nos ha llamado a la santidad. Sí, a todos los bautizados nos ha llamado a la santidad, y por eso mismo nos ha dado el Espíritu Santo que nos hace sus hijos.
Cuando no reconocemos nuestra realidad de hijos de Dios es cuando nos volvemos en contra del Señor, porque como el mismo lo dijo: "quien no está conmigo está en contra de mí, quien no recoge conmigo desparrama", y por eso mismo San Juan, en su carta nos dice:
"Habéis oído que iba a venir un anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es la última hora.
Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.
En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis.
Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad".
No es que el anticristo sea un ser monstruoso al que le han salido cuernos y cola colarada y ante tirando rayos fulminantes por los ojos, sino que anticristo es todo aquél que siendo cristiano vive como si no lo fuera o hablando en contra del Señor. O, simplemente, aquél que teniendo que vivir en la Verdad del Evangelio vive en la mentira del mundo y lo que siembra es cizaña y no paz, verdad y fraternidad.
Y en eso podemos identificarnos muchos porque cuando nos enfadamos con alguien lo primero que hacemos es sembrar calumnias sobre esa persona, y lo que nos pide el Padre es que vayamos y arrepentidos pidamos perdon y seamos instrumentos de paz.
Pero bueno, a fin de año aún tenemos tiempo para descubrir que no hemos sido tan buenos cómo creíamos y no hemos sido instrumentos de paz como pensábamos, por eso al hacer el "famoso balance" de fin de año, pidamos al Señor al Gracia para convertirnos, para buscar el perdón y volver a caminar por los pasos de Jesús, vivir Su Vida y alcanzar le ideal que el Padre a puesto en nuestros corazones: "sed santos como vuestro Padre Celestial es santo, sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto", porque "habeis sido llamados desde antes de la creación del mundo para ser santos e irreprochables ante Él por el amor".
¡Feliz fin de año y buen comienzo de 2019! Que todos podamos seguir caminando en la Fe, la Esperanza y el Amor.