¡Feliz Navidad!
Es lo que hoy más va a sonar y a salir de los labios de todos, una hermosa frase que puede llegar a no decir nada y a dar un gran sentido a nuestra vida.
Digo que puede llegar a no decir nada porque la hemos hecho tan popular que hemos olvidado su sentido y, sobre todo, su esencia y contenido esencial. Hoy en día, en muchas casas casas cristianas, lo que se espera es: ¿qué te ha traído Papá Noel? Y es ahí cuando descubrimos que hemos perdido el sentido de lo que es la Navidad.
Recuerdo que, a pesar de no venir de una familia católica "practicante", en mi niñez se decía: ¿qué le vas a pedir al Niñito Jesús? Porque no estaba ese slogan publicitario o esa fantasía del Papá Noel. Pero hoy junto al Niñito Jesús reluce el rojo del hombre del Polo que viene cargado de regalos.
"El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron".
Y así vuelve a suceder... El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, pero no lo hemos reconocido. Lo hemos dejado de lado por otros personajes y por otras tradiciones que nos llenan de alegría, pero que no nos dan Vida Verdadera.
¿Cuál es el sentido verdadero de la Navidad?
"Pero a cuantos la recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre".
Reconocernos en este Niño del que celebramos su Nacimiento. Y lo celebramos porque ha cambiado no sólo la historia de la Humanidad (antes de Cristo y después de Cristo) sino que, también, quiere cambiar mi propia historia, y cambiando ni historia quiere darle un rumbo nuevo a la humanidad en la que vivimos insertos.
Feliz Navidad si hemos podido reconocer en esta fiesta al Dios que se hace Hombre, en todo menos en el pecado, para darnos a nosotros la dignidad de ser hijos de Dios, para mostrarnos el Camino que nos lleva a vivir una Vida plena en Dios. Por eso nos entrega, cada día, su vida para que con Él renazcamos a la vida de la Gracia, del Amor, de la Esperanza de saber que podemos alcanzar la eternidad, pero que, también, podemos vivir en una eternidad eterna mientras construimos aquí en la tierra el Reino de los Cielos.
¡Feliz Navidad! para poder nacer con Él a una vida en el espíritu para llevar la Buena Noticia de la Salvación a todos los que buscan un sentido para sus vidas, y llevarles la alegría del Evangelio para que encuentren el camino de una Vida Nueva en Dios.
miércoles, 25 de diciembre de 2024
Nacer en Navidad
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