"¿Por qué andas diciendo, Jacob, y por qué murmuras, Israel:
«Al Señor no le importa mi destino, mi Dios pasa por alto mis derechos»?"
¡Cuántas veces hemos murmurado como Jacob! ¡Cuántas veces las cruces, las cosas de la vida nos han agotado y nos hemos sentido no escuchados por Dios! ¡Cuántas veces hemos rezado y no hemos tenido respuesta! ¡Cuántas veces nos han dado ganas de dejar de creer!
Y, finalmente, Dios ha respondido:
"¿Acaso no lo sabes, es que no lo has oído?
El Señor es un Dios eterno que ha creado los confines de la tierra.
No se cansa, no se fatiga, es insondable su inteligencia.
Fortalece a quien está cansado, acrecienta el vigor del exhausto.
Se cansan los muchachos, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren y no se fatigan, caminan y no se cansan".
Los que creemos en el Señor, aunque, muchas veces, nos hemos cansado de todo, siempre hemos resurgido porque Él es nuestra fuerza, y, si miramos hacia atrás vamos a poder ver cuántas veces nos ha levantado del fango, cuántas veces ha estirado su Mano para ayudarnos a salir adelante.
Y, sino eso no bastara, su Hijo nos decía.
«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Pero... siempre hay peros... sabemos que su yugo es su Cruz, estar unidos a la Cruz de Cristo no es un regalo, o, mejor dicho, creemos que no es un regalo ni un consuelo para nosotros estar unidos a la Cruz de Cristo. Y lo que no nos damos cuenta que cuando aceptamos esa Cruz es Jesús quien se hace nuestro Cirineo y nos ayuda a cargarla, pues nos da su fuerza y su espíritu para poder llevarla.
Que nos ayude a cargarla no significa que nos la quite, sino que nos ayuda a llevarla, así como le ayudó el Cirineo a Él, por eso, antes de rechazarla, pidámosle la fortaleza del Espíritu para poder aceptarla y así poder, como dice san Pablo: alcanzar la meta y no perder la fe.
miércoles, 11 de diciembre de 2024
Cargar su Cruz
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