jueves, 22 de febrero de 2024

Quien soy yo?

"En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».
Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
¿Cuál es el sentido de estas preguntas de Jesús? ¿Qué es lo que quiere saber? El Señor nunca pregunta lo que quiere saber, pues Él lo sabe; sino que pregunta para saber qué sabemos o qué hemos entendido de todo lo que nos ha ido enseñando. Eso lo hizo con los apóstoles y, también, lo hace con nosotros cada día. Aunque no escuchemos su pregunta, todos los días nos está preguntando: ¿quien soy YO para ti?
¿Por qué? Porque de acuerdo a lo que responda o a lo que Él signifique para mí, en esa misma medida será mi respuesta a Él. Pero no mi respuesta en cuanto a lo que le diga, sino en cuanto a lo que viva.
Si realmente respondo como Pedro: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo», es que he entendido que no sólo es un buen amigo, que es mi hermano, sino que es mucho más que eso, pues ser el Mesías, es ser el Salvador de mi vida y, por lo tanto, hay algo en mí que necesita ser salvado. Y ¿cómo salvo mi vida?
Si sólo respondo como respondió la gente: "es la reencarnación de alguien, o es mi hermano, o es mi amigo..." entonces, sólo he entendido una parte del mensaje. ¿Por qué? Porque ¿cómo trato a mi hermano o a un amigo? A veces lo escucho, otras no; a veces le hago caso o otras veces no. Pero mi hermano y mi amigo no son los salvadores de mi alma. Por eso, obedecerles o no poco importa en mi vida.
Y, si le respondo que es el Señor de mi vida, entonces he comprendido que Él tiene la razón y conoce mi vida para ayudarme a encontrar el Camino y la Verdad que me conduzcan al gozo eterno, y, sobre todo, para vivir en plenitud la vocación que el Padre me ha llamado a vivir. Porque se que El Señor es a quien puedo darle mi vida para que Él la lleve a plenitud y la salve.
Por eso, no es sólo una pregunta para responder rápidamente, sino que tengo que meditarla y comprender el total significado que va a tener sobre mi vida, pues de acuerdo a lo que responda es cómo viviré mi vocación cristiana, y, sobre todo, las responsabilidades que él me dará de acuerdo a lo que responda
"Jesús le respondió:
«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Ahora yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

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