"La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
Él le dijo: «Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella replicó: «Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
Él le contestó: «Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
Puede parecer una mala actitud de Jesús la respuesta que le da a la mujer pagana, pero no es así. O por lo menos, los que intentamos, siempre, pensar bien de la gente, no lo vemos así. Porque hay dos cosas que revela la frase, o que podemos intentar llevar a nuestra vida.
Por un lado la conciencia de Jesús de que ha sido enviado al Pueblo de Israel, como lo había dicho otras veces, lo envió el Padre a rescatar al Pueblo elegido, por eso tenía la misión de predicar por todos los pueblos y no quedarse sólo para hacer milagros, sino para anunciar el Reino de Dios.
Y, por otro lado, la actitud de la mujer pagana me hace acordar a dos tipos de personas que, muchas veces, somos, también, nosotros. Están aquellos que dicen que no creen en Dios, que no creen en la Iglesia, que no creen en nada, pero cuando les aprietan los zapatos van a encender velas, a pedir oraciones, etc., porque, en realidad, saben que hay un Dios, que pueden confiar en nuestras oraciones.
Es decir, cuando llega el momento hay que abrir el corazón a algo más allá de nuestras narices, y, sobre todo, hacer un acto de humildad y confianza pues estoy necesitado de algo más que mis propias increencias.
Así, el acto de humildad que hizo la mujer pagana es lo que salvó a su hija del demonio. Claro está que no nos cuenta más nada del después, si de verdad siguió creyendo en Jesús o no, porque ahí está nuestra vida: ¿después del milagro que hemos visto o pedido, creemos o dejamos ya de creer y seguimos como estábamos? ¡He ahí la cuestión!
jueves, 8 de febrero de 2024
He ahí la cuestión
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.