domingo, 17 de septiembre de 2023

Tanto hay que perdonar?

Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete…”

Una vez alguien me dijo: nunca preguntas aquello de lo que no quieres saber la respuesta. Pero, a veces, nuestra lengua va más a prisa que nuestro cerebro. Así le pasó a Pedro, varias veces. Pero las veces que le pasó a Pedro el Señor nos enseñó a nosotros, y, así, hemos aprendido muchas cosas.
Claro está que aprender del Señor es aprender un camino más difícil de lo que imaginamos.
Este ejemplo que le puso Jesús a Pedro lo usé muchas veces, para mí mismo primero, y después para muchos que preguntaban o contaban situaciones acerca del Perdón. Así fue como una vez alguien me contaba que no pensaba ir a la boda de su hermano pues había tenido una disputa y no pensaba perdonarlo, pues siempre le tocaba a él acercarse y perdonar. Por eso le dijo: ¿cuántas veces te ha negado el perdón Jesús cuando se lo has pedido? ¿Alguna vez el Señor te ha dicho "no te perdono”?
Es cierto, perdonar siempre es muy difícil, más cuando son situaciones que, humanamente, podríamos decir “no tiene perdón de Dios”. Y es cierto, hay situaciones que no tienen perdón, pero ¿sabes cuáles son? Las situaciones en las que el pecador no se arrepiente y no pide el perdón. Pero, sin embargo, Dios siempre estará esperando que ese corazón se arrepienta y vuelva a Él.
Y ese es, también, nuestro camino: no podemos renunciar a dar el perdón a quien se arrepiente, sino que tenemos que prepararnos para que cuando se dé el día en que quien me ofendió venga a pedirme perdón pueda yo perdonar.
Por eso necesitamos estar siempre con el corazón lleno de la misericordia del Señor, y, por supuesto, no olvidarnos de cuántas veces el Señor me ha perdonado a mí. Porque cuando nos olvidamos de todas las veces que hemos tenido que ser perdonados, caemos en la soberbia de no querer perdonar, es ahí cuando dejamos de tener el Amor de Dios en nuestros corazones.
También es cierto que el Camino que nos pide recorrer el Señor siempre será cuesta arriba, pues no habrá nada que nos sea fácil, pues nunca ha utilizado el Padre y Su Hijo esa palabra, pero sí nos han dicho que todo lo podremos vivir y hacer si estamos sujetos de Sus Manos. Necesitamos siempre del Señor, necesitamos siempre de Su Gracia, pues sin Su Gracia no podemos hacer nada de lo que nos pida hacer, pues Él cuenta con Su Gracia para que nosotros podamos ser Fieles a Su Voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.