martes, 12 de septiembre de 2023

A quien seguimos?

"Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded unidos a él, arraigados y edificados en él, afianzados en la fe que os enseñaron, y rebosando agradecimiento.
Cuidado con que nadie os envuelva con teorías y con vanas seducciones de tradición humana, fundadas en los elementos del mundo y no en Cristo".
¡Qué actual que son las palabras de san Pablo a los colosenses!
Y no se dirige a cualquier persona, sino que se dirige a nosotros, los que hemos aceptado ser cristianos, los que nos llamamos cristianos, y los que somos cristianos (eso decimos)
Y ¿a qué nos invita? A hacer una revisión de lo que creemos. Como decía Jesús: hay que sacar del arcón lo nuevo y lo viejo. Es decir: hay que mirar en el corazón, en el alma y en la mente ¿qué es lo que hay? Están sólo las enseñanzas de Jesús y su Evangelio o hay otras enseñanzas y doctrinas e ideologías que no son propias del evangelio...
Claro que para saberlo antes tengo que volver a hacer una opción por el cristianismo o negarlo, pues es estos tiempos necesitamos ser más radical en la vivencia de nuestra fe. No sólo por nuestra salvación, sino porque, como nos dijo Jesús, somos la luz del mundo. ¿Qué tiene que ver? Mucho. Porque, ¿qué iluminamos? ¿El Camino de la Salvación o de la perdición? ¿La Vida que da vida al mundo o la vida que da muerte al mundo? ¿Ayudamos al hombre a dignificarse o lo ayudamos a que siga por el camino de la indignidad?
"Que tu sí sea sí, y que tu no sea no; se frío o caliente, pues a los tibios los vomitaré de mi boca", dice el Señor en el Apocalipsis. Y ahí tenemos nuestra respuesta ante nuestra tibieza espiritual, ante nuestro conformarnos con aceptar toda doctrina e ideología que no es propia del evangelio de Jesucristo y que no es propia, por lo tanto, de una verdadera vida cristiana.
Y, vuelvo a lo mismo ¿sabemos qué significa ser cristiano? ¿Sabemos cuáles son las verdades propias del cristianismo y del evangelio y cuáles no? ¿Hemos leído y meditado el evangelio de Jesús y reflexionado para ver si lo estoy viviendo o si estoy viviendo cualquier otra cosa?
Por eso debemos volver a la fuente de nuestra Fe: las Sagradas Escrituras que nos ayuden a entender cuál es nuestro llamado, cuál es la esperanza a la que hemos sido convocados, cuál es la misión que el Señor quiere que desempeñemos, y nos daremos cuenta que somos hijos de Dios llamados y elegidos para anunciar al mundo una Vida Nueva que nace de la Pascua del Señor.
"Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, por la fe en la fuerza de Dios que lo resucitó de los muertos. Y a vosotros, que estabais muertos por vuestros pecados, y la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó con él, y nos perdonó todos los pecados".

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