«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente".
En la profecía de Ezequiel el agua que sale del Templo llegará hasta el mar de sal donde todo está muerto y al llegar saneará todo y todo quedará vivo y dará fruto. Esa agua del templo hace referencia al agua del bautismo que hemos recibido nosotros, y, que renovamos cada día en la Eucaristía. Una agua que nos hace a nosotros, los hijos de Dios, saneadores de la muerte que hay en el mundo.
No es que nosotros tengamos el poder de sanar o sanear las aguas del pecado, sino que la Gracia del Bautismo que hay en nosotros nos transforma para poder transformar el mundo con la Gracia de Dios. Por eso, cuanto más nos dejamos transformar por el Señor y su Espíritu, más podemos transformar el mundo en el que vivimos.
"El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado".
Poco a poco el Señor nos va llevando a las aguas más tempestuosas para que las inundemos con su Gracia, para que nuestra voz y nuestro ejemplo sirvan para llevar la Palabra y la Vida de Dios a todas partes. Pero no tenemos que tener miedo a que las aguas sean caudalosas porque la Gracia nos dará la fuerza para nadar contra la corriente del mundo, y, sobre todo, nos ayudará a contaminarnos (si no queremos) con su misma suciedad, pues el Espíritu seguirá purificándonos.
martes, 21 de marzo de 2023
En la aguas caudalosas
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